—¡Mamá, mamá, enséñame la nieve negra!  —dijo mi hija con voz pícara. Acto seguido recurro al tumbaburros digital y tecleo lo siguiente: nieve negra en Rusia. Le doy click en videos sobre este acontecimiento y empezamos a ver distintas películas donde se muestran calles en la región Siberiana de la cuenca de Kuznetsk, cubiertas de nieve negra por la contaminación del carbón.


—Mamá, mamá ¿por qué cae nieve negra? A lo cual respondo sin ningún tecnicismo y con las palabras más sencillas con las que se le puede explicar a una niña de 6 años:
-—Imagínate que hay tanto humo negro que sale de las fábricas,  contamina el cielo y se  forma una capa de humo que se queda ahí, así que cuando cae nieve el humo negro se pega a la nieve y cae nieve negra.


—Mamá, entonces ¿por qué mi tío siempre hace carnita? Sólo contesté: ese carbón no,  sino el de las fábricas.

Con esto reafirmo que los niños de ahora son más listos que los de antes, cuestionan de todo y sobre este tema se hacen preguntas como: ¿por qué mi nieve es del color del cielo?¿por qué no se ve el cerro de la silla?¿por qué en las noches a veces no se ven las estrellas? En cambio los adultos nos quejamos y hacemos del medio ambiente un tema más para charlar, decimos cosas como: Mientras dormimos las fábricas aprovechan para contaminar, las pedreras dinamitan las montañas  en la madrugada por eso en las mañanas no se ven las montañas, Maye no pudo salir a recreo.

Si esto es cierto, ¿por qué estas preguntas y quejas provienen de las ciudades más habitables del país? Por habitable entiendo que es porque reúne las condiciones necesarias para habitarla.

Por eso el informe de Ciudades Más Habitables de México 2018 realizado por el Gabinete de comunicación estratégica determinó que San Pedro Garza García, San Nicolás de los Garza, Saltillo, Hermosillo y Guadalupe son las ciudades más habitables del país. Según su metodología, se evaluaron las 76 ciudades más pobladas de México y recopilaron opiniones de 30,400 ciudadanos; además, se realizaron 400 entrevistas por ciudad, con indicadores como cohesión social y preguntas en torno a la familia, la pareja y la economía; se evaluó también a los alcaldes con preguntas para calificar su desempeño; la satisfacción con los servicios municipales,NPS (Net Promoter Score) con una sola pregunta sobre la probabilidad de que una persona recomiende a otra ir a vivir a su ciudad y, por último, calidad de vida con preguntas como ¿en qué medida se considera usted una persona feliz o infeliz? pero para mi sorpresa, nunca se consideró un indicador del medio ambiente.

Alguien podría decir que es porque así quisieron medirlo y punto; y aunque esto no me convenza, tal vez tendría razón. Pero ¿no crees que si se hubieran considerado indicadores de medio ambiente en las ciudades más habitables, estas podrían terminar siendo las menos propicias para vivir ?; ¿qué contradictorio, no? Pareciera que nos estamos enfrentando a una propaganda para hacer la tierra más fértil a la industria que a la naturaleza.

Es grave la situación en las ciudades más “habitables”, a causa de la contaminación ambiental. Algunas de ellas se ven más agravadas por su geografía, como es el caso de Monterrey. Al encontrarse en una hondonada rodeada por montañas, toda la contaminación  se encapsula, haciendo casi imposible tener buena visibilidad en una mañana soleada. Los niños son de los grupos más afectados por la contaminación del aire debido a que sus pulmones son más pequeños y respiran  más veces por minuto que un adulto. Pero también son estos niños que se están volviendo activistas, ecologistas y serán los primeros en realizar una marcha pacífica en beneficio de la calidad del aire. La marcha de #yorespiromty  respaldada por el Comité Ecológico Interescolar se realizará este Domingo 10 de Marzo de 5:00 a 6:00 pm en el kiosko frente a la catedral de Monterrey. Esta marcha es a favor de todos y en contra de nadie ya que que busca crear consciencia en los ciudadanos, gobierno y empresas/industria sobre el medio ambiente.

Hacer caso omiso a lo anterior solo hará que en algunos años vivamos en la ciudad más habitable del mundo, pero con inviernos de nieve multicolor. Como recomendación, deberíamos usar indicadores de medio ambiente que puedan analizarse individual y conjuntamente con otros, para poder entender la dinámica de nuestro bienestar; modificar las normas regulatorias sobre los contaminantes criterio y homologarlas con las recomendaciones de la OMS(Organización Mundial de la Salud);tener autoridades más estrictas para regular a las empresas (no basta con presentar una cédula de operación anual, porque eso no nos garantiza que cumplen con las normas mientras estamos durmiendo); tal vez tener algo similar a los inspectores de alcoholes, pero en la PROFEPA(Procuraduría Federal de Protección al  Ambiente), que llegan a los establecimientos por sorpresa y si no se cumple con una norma, hay sanciones. Y por mi parte, hacer carpooling con mis compañeros de trabajo y comer menos carnita asada.

 

P.D. ¡Vaya lección que me dio mi hija sobre medio ambiente con la carnita asada!