Es una absurda y delicada postura de quienes intentan polemizar sobre un tema inexistente, como si se tratara de predecir el futuro. Estéril debate intentando presionar a Gerardo Martino, desde Twitter o Facebook, sobre la aparición de jugadores naturalizados en sus convocatorias a la Selección Nacional Mexicana.

Solamente en mentes perversas cabría la posibilidad de que no fuera llamado Raúl Jiménez, por un jugador no nacido en México. Pero nuestro medio es así. Hace semanas, cuando se abrió este tema en los últimos partidos de la Selección en 2018, muchos de los grandes “sabios” afirmaban con seguridad que no existiría ni debate al respecto; hoy, es al revés.

El futbol es de calidad, no de nacionalidad. Si a Martino se le pega la gana llevar a jugadores no nacidos en México que sean elegibles, está en todo su derecho. Quienes se rasgan las vestiduras por un patrioterismo barato e ingenuo solamente deben recordar que en el futbol se trata de ganar y, si existen los medios legales para intentar hacerlo, es válido.

Alemania, selección campeona del mundo en Brasil 2014, tuvo en su equipo a Mesut Özil, de padres turcos; Sami Khedira de Túnez, Mirsolav Klose y Lukas Podolski de Polonia, Jerome Boateng de Ghana y Shkodran Mustafi de Albania. ¿Alguien se habrá quejado cuando levantaron la Copa del Mundo?

Cuando en el estadio Luzhnikí de Moscú, los franceses celebraban su segundo título mundial, nadie en su país cuestionaba a 17 jugadores del plantel que no tienen origen puro francés. Unos nacidos en África, otros en Asia y América, y la mayoría de padres con nacionalidad distinta a la francesa. En el Mundial de Rusia, 82 futbolistas nacieron en un país, pero jugaron para la selección de otro lugar, una cantidad muy elevada, y pregunto: ¿Alguien en Portugal, Suiza o España, por mencionar algunos países que usaron no nacidos en sus representativos, se quejó? Claro que no, es un debate arcaico y lleno de complejo de inferioridad el que se da en el futbol mexicano.

Lo que sí no sería válido es que Martino, sólo por ser argentino, le ofrezca a sus amigos la Selección, sin justificación futbolística alguna; eso sí sería un acto lleno de corrupción. Pero nadie está al frente de un equipo para valorizar a futbolistas, está para ganar y cumplir objetivos que deben tener claros, aunque no se atrevan a hacerlos públicos. Así que si al “Tata” se le fotografía platicando con Funes Mori, no es para hacer escándalos, o si Iván Marcone llega a decir en conferencia que le ofrecieron la Selección Mexicana... Ni uno ni otro son elegibles para ser, en este momento, seleccionado nacional, así que se comprueba la esterilidad de los conceptos de los defensores de la patria.

Lo primero es conocer la convocatoria de la Selección. Si aparecen jugadores mexicanos no nacidos en territorio nacional, entonces sí hacer una evaluación al respecto, como se tendría que hacer con los nacidos en Neza, Tlaquepaque, Colima, Torreón o donde sea de nuestro país y que no tuvieran los argumentos para ser seleccionado nacional. Hoy, todo lo demás está demás. Es una brutalidad a la inteligencia entrar a una discusión que aún no existe.

@gvlo2008