La modernidad líquida es un tiempo sin certezas (…) se encuentran ahora con la obligación de ser libres asumiendo los miedos y angustias existenciales que tal libertad comporta; la cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsión de futuro

Zygmunt Bauman

 

Difícil es, resumir en un pequeño texto el bagaje tan amplio que significa el estudiar la obra del sociólogo, filósofo y ensayista polaco Zigmunt Bauman. Controversial desde los años 50´s, se ocupo de cuestiones preferentemente ligadas al socialismo, las clases sociales, el consumismo, la pobreza, la globalización, etcétera.

Principalmente conocido por acuñar el concepto de “modernidad líquida” como una categoría dentro de la sociología. Modernidad líquida es un concepto de cambio, de desregularización y liberalización de los mercados. En su metáfora _la liquidez_ nos da cuenta de cómo se han perdido poco a poco y últimamente de manera estrepitosa los vínculos humanos en una sociedad individualista y privatizada, volátil en sus relaciones.

En este mundo de la globalización, de las redes sociales y de las tecnologías de la información, Bauman en sus obras nos explica que el amor se hace flotante, sin responsabilidad hacia el otro y sin ningún vínculo: cero rostros, cero palabras, cero afecciones, todo mediante la web. Algunas obras de Bauman las conocí en el año 2011 cuando a recomendación de Salvador Hernández Vélez, me sugirió uno de sus trabajos, Vida Líquida. Este libro nos habla que el ser humano de hoy, se encuentra inmerso en la Postmodernidad. La vida del hombre moderno está marcada por el nacimiento del Estado-nación que, poco a poco, va creando una estructura de protección social que le aporta seguridad en caso de incapacidad o enfermedad. Posteriormente a la II Guerra Mundial, Bauman explica que entramos en una época diferente caracterizada por el cambio de productor a consumidor del hombre actual. En esta época postmoderna, el Estado-nación ha ido perdiendo influencia en la vida de sus habitantes y se ve cada día desplazado por un nuevo concepto: el mercado.

Para Bauman, el mercado hace que todo esté en venta en la sociedad y que las personas vean aumentada o disminuida su capacidad de consumo según coticen al alza o a la baja en el mismo. En la llamada Postmodernidad, las personas pasan a ser regidas a un nivel planetario reduciendo al Estado, a ser un simple subalterno del mercado. Después de sus exposiciones en donde muestra y percibe las consecuencias del mercado, nos habla de la vida líquida, que es “aquella que consiste en la imposibilidad de solidificar los esfuerzos de la persona en algo tangible, esto es, el hombre postmoderno verá como su trabajo, sus amistades o su pareja están sometidos a procesos ininterrumpidos de cambio que no puede prever, ni siquiera alcanzar a entender. Esto es lo que caracteriza a la vida líquida: el eterno cambio, el cambio como motor, el cambio porque sí.”

Bauman dice que vivimos acosados por las dudas y la inseguridad que solo nos llevan a una actividad irremediable: el consumo. A través del consumo cada necesidad del hombre, puede ser paliada en alguna tienda con un producto diseñado, producido y comercializado para tener una vida efímera que nos provoque con su adquisición un choque momentáneo de felicidad. Este efecto es cíclico llevado a cabo mediante miedos e inseguridades suplidas por nuevos productos.

Los libros de Bauman nos ayudan a entender el mundo en el que vivimos. A tratar de comprender el porque de nuestros miedos y fracasos. Miedo a la desobediencia y desasosiego que hoy caracteriza a las sociedades.