Lavadora Drumi colocada en un baño para ver el espacio que ocupa. Foto EFE/Yirego
Una lavadora portátil del tamaño de un cubo mediano es lo último en tecnología en el hogar para ahorrar energía y dinero.

Madrid, España .- Nadie pone en duda que las lavadoras eléctricas facilitan la vida y permiten ahorrar tiempo y esfuerzo a millones de personas y familias y han supuesto una revolución doméstica, pero una nueva generación de dispositivos más pequeños y ecológicos,  a la vez que menos ruidosos y de menor consumo, se aprestan a disputarle parte de su reinado en los hogares y las familias.

La lavadora Drumi, de la compañía canadiense Yirego (www.yirego.com) es accionada al presionar con el pie un pedal que sobresale de su base, que lava y enjuaga la ropa dentro un tambor esférico que rota, y que requiere una cantidad mínima de agua y ninguna electricidad, informa su fabricante desde Toronto (Ontario, Canadá).

Esta máquina tiene una capacidad de unos 2.3 kilos de ropa por cada carga, y sus dimensiones interiores permiten alojar unas siete prendas personales, como camisetas o ropa interior, o bien un par de pantalones vaqueros o tres suéteres, utilizando menos cantidad de agua y de detergente, ya sea en polvo líquido o jabón sólido, de acuerdo a Yirego.

Esta máquina de unos 56 centímetros (cm) de alto y 38 cm de ancho,  pesa menos de seis kilos y solo requiere de 5 a 10 litros de agua por cada carga de ropa, por lo que, según sus fabricantes, al ser muy compacto y portátil, es también muy fácil de manejar y de almacenar en espacios y ·reas pequeñas.

“Drumi es un producto ideal para quienes viven en las zonas urbanas, asÌ como fuera de la red de servicios, y es una buena opción para las familias “jóvenes que necesitan lavar la ropa de sus bebés y niños pequeños, y para las personas solteras o aquellas parejas que frecuentan las lavanderías, ahorrándoles a todos esos usuarios tiempo y dinero”, informa a Efe Megan Savage, portavoz de Yirego.

“Aunque esta máquina se desarrolló originalmente pensando en los usuarios urbanitas, tiene el potencial de comercializarse en los países en desarrollo, por ejemplo en zonas con acceso limitado al agua y la energía, como una alternativa al lavado de la ropa a mano y reduciendo el tiempo de  secado”, según Savage.

Según esta fuente, cada ciclo completo de lavado con Drumi tarda aproximadamente 5 minutos (2 minutos para lavar, 2 minutos para enjuagar, y 1 minuto para escurrir el agua por una válvula de desagüe situada en la parte inferior del aparato, sacar la tapa y la ropa y dejar el sistema listo para el siguiente lavado.

Debido a la utilización de materiales duraderos, como plásticos y metales reciclados, esta minilavadora puede almacenarse en las zonas húmedas o secas, e incluso guardase en la ducha o bien utilizarse como una cesta para la ropa sucia, según su fabricante.

“Los principales beneficios ambientales de Drumi se derivan de que permite reducir el uso de las lavadoras eléctricas de gran tamaño”, enfatiza Megan Savage a Efe.

“Una lavadora grande convencional utiliza unos 500 vatios de potencia y 50 litros de agua por carga, mientras que Drumi usa de 5 a 10 litros, no requiere electricidad y gasta menos detergente, con lo cual su usuario reduce directa e indirectamente las emisiones a la atmósfera de dióxido de carbono y otros gases que provocan el calentamiento del planeta”, de acuerdo a Savage.

UNA LAVADORA “EN LA PALMA DE LA MANO”

Drumi tiene las dimensiones aproximadas de una maleta de cabina de avión o de un cubo de basura mediano, pero aunque resulte difícil imaginarlo, hay otra lavadora portátil aún más pequeña: un dispositivo diseñado para llevarlo durante los viajes, que cabe en la palma de la mano y emplea ondas de ultrasonido para lavar la ropa de todos los días e incluso prendas delicadas.

Este aparato denominado Dolfi (www.dolfi.co) y desarrollado en Dusseldorf  (Alemania), tiene el aspecto de una pastilla de jabón de la que sale un cable que se enchufa a la red eléctrica y, seg˙n sus creadores, consume alrededor de un 80 por ciento menos de energía eléctrica que una máquina lavadora convencional, “con un impacto positivo en el medioambiente y el bolsillo”, aseguran.

Este dispositivo puede llevarse en cualquier maleta o bolso, o guardarse en un estante y, para utilizarlo, solo hay que conectar su cable a la red y sumergirlo en agua junto con la ropa que se quiere lavar con un poco de detergente de lavadora, dentro de un barreÒo o la pila de un baño o la cocina.

El sistema, que también puede utilizarse en el hogar, por ejemplo para lavar prendas delicadas, encajes o cachemira, funciona mediante un proceso denominado cavilación, que consiste en la formación de pequeñísimas cavidades o burbujas en  un líquido, en este caso debido al efecto de los ultrasonidos, unas ondas acústicas inaudibles para el ser humano.

El dispositivo se enciende pulsando un botón. Entonces las ondas ultrasónicas generadas por un transductor en su interior viajan a través del líquido y forman burbujas microscópicas que, al implosionar o romperse hacia dentro, generan millones de corrientes de líquido microscópicas e invisibles, las cuales remueven y quitan las partículas de suciedad de los tejidos.

El artefacto adquiere un brillo azul mientras limpia suavemente la ropa sumergida, un color que indica que se están produciendo vibraciones ultrasónicas en el agua. AsÌ, al cabo de 30 a 40 minutos, las prendas quedan limpias , sin haberse elevado su temperatura, y listas para ser enjuagadas y colgadas para su secado, según indican sus desarrolladores.     

“Las ondas ultrasónicas moduladas quitan la suciedad y las bacterias a nivel microscópico, dejando la ropa fresca, limpia y sin daños, y el dispositivo trabaja en silencio, por lo que puede utilizarse para hacer el lavado durante horas de la noche”, explica Lena Solis, fundador de Dolfi.

Según Solis, esta tecnología ultrasónica es capaz de limpiar la ropa, de adentro hacia afuera, sin causar daños o pérdidas de color en la tela, por lo que ayuda a mantener la ropa delicada.

Este dispositivo mide 8.2 x 6.4 x 3 centímetros, pesa unos 300 gramos, funciona con corriente alterna de 110 o 220 voltios (respetando las normas internacionales de seguridad relativas a los aparatos eléctricos que operan en el agua) y puede higienizar con eficacia en cada lavado de 1.2 a 2.2 kilos de ropa sucia, seg˙n sus especificaciones técnicas.

DESTACADOS:

-- La máquina Drumi funciona al presionar con el pie un pedal que sobresale de su base, que lava y enjuaga la ropa dentro de un tambor esférico que rota, y que requiere una cantidad mínima de agua y ninguna electricidad, según informa la compañía fabricante canadiense Yirego.

-- Una lavadora grande convencional utiliza unos 500 vatios de potencia y 50 litros de agua por carga, mientras que Drumi usa de 5 a 10 litros, no requiere electricidad y gasta menos detergente, informa a Efe Megan Savage, portavoz  de Yirego.

-- El dispositivo Dolfi, que cabe en la palma de la mano y es similar a una pastilla de jabón de la que sale un cable que se conecta a la red eléctrica, limpia la ropa "de adentro hacia afuera" sin causar daños o pérdidas de color, por medio de millones de microburbujas que genera en el agua.

Por Daniel Galilea/EFE-Reportajes

Una imagen de la lavadora Dolfi (similar a una pastilla de jabón) entre ropas delicadas antes de empezar su funcionamiento. Foto EFE/Dolfi
Una imagen de la máquina Drumi comparando su tamaño con un ordenador. Foto EFE/Yirego
Una máquina de lavar Dolfi. Foto EFE/Dolfi
La lavadora Drumi es fácil de transportar. Foto EFE/Yirego
Lavadora Dolfi. Foto EFE/Dolf