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De acuerdo con la CNDH, elementos de la Marina retuvieron y torturaron por más de 30 horas a 15 personas en Tabasco, en agosto de 2011. Cuatro de ellas, mujeres, fueron víctimas de abuso sexual

El 27 de agosto de 2011, elementos de la Marina llevaron a cabo un operativo contra un grupo criminal en Villahermosa, Tabasco, en el que 15 personas fueron detenidas; sin embargo, no fueron puestas a disposición de la autoridad ministerial de inmediato, sino que fueron trasladados a las instalaciones navales, donde los golpearon, amenazaron y retuvieron por más de 30 horas, hasta que fueron trasladados a Veracruz.

Los hechos fueron documentados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la Recomendación 18VG, organismo que constató que, además de haber sido golpeados, una de las víctimas fue herida de bala en la pierna derecha por los marinos, y a pesar de ello permaneció bajo su custodia hasta que fue entregada a sus familiares.

Los elementos de la Marina informaron que las víctimas fueron detenidas por los delitos de delincuencia organizada, acopio de armas, contra la salud en la modalidad de producción de narcóticos, posesión de mariguana y cocaína y posesión de cartuchos de armas exclusivas de las fuerzas armadas.

Cuatro detenidas, víctimas de abuso sexual

Una de las víctimas, una mujer que estaban en la zona donde los marinos realizaban el operativo debido a que se esperaba una entrevista de trabajo para un puesto de limpieza, fue detenida, golpeada y abusada sexualmente.

La mujer narró que los elementos navales la golpearon en diversas partes del cuerpo y comenzaron a cuestionarla por armas y drogas, sin que ella entendiera a lo que se referían.

En la Recomendación 18VG, la CNDH detalló que la mujer declaró que un hombre le tocó los senos por debajo de su blusa y brasier y le dio bofetadas. “Sintió cómo ese sujeto le metía los dedos a su vagina como cinco veces, ella le decía que la dejara y él le respondía ‘a callar’”.

Otro hombre le dio toques eléctricos mientras se encontraba desnuda con los ojos vendados y escuchó que le tomaron fotografías. Después la llevaron al baño, donde otra persona la amenazó “para que dijera que sí trabajaba con los malos”.

Durante las 30 horas en que la víctima estuvo detenida solo comió un taco que le ofrecieron los marinos junto con una toalla sanitaria, pues ella refirió que se encontraba en su periodo menstrual.

Una vez que le quitaron la venda de los ojos y la pusieron a disposición de la entonces Procuraduría General de la República, la mujer decidió no denunciar que había sido víctima de abuso sexual “por temor”.

Una segunda mujer refirió haber sido víctima de abuso sexual: al ser detenida, le vendaron los ojos y le pusieron un arma en la cabeza para obligarla a firmar un documento. Un marino la amenazó y metió a su vagina un objeto que no pudo identificar.

Después de esto, la golpearon y amenazaron para que no fuera a denunciar el abuso sexual.

Otra mujer, también detenida, narró que los marinos la insultaron y tocaron sus senos y nalgas, una vez en la camioneta donde la trasladaron, introdujeron una mano en su vagina, y entre los elementos se instaron a violarla. Cuando la bajaron del vehículo, le colocaron una bolsa en la cabeza, lo que la hizo desmayar.

En un segundo traslado nuevamente fue violada y golpeada, además de que le dieron choques eléctricos en sus pechos y vagina.

Una cuarta mujer detalló que fue detenida cuando estaba a bordo de un taxi, y que al ser subida a la camioneta de la Marina, los elementos navales le pegaron con un tubo, la metieron en agua, orinaron en su boca y le lastimaron los pezones.

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Actos de tortura

De acuerdo con la CNDH, los marinos refirieron en el parte informativo de una de las averiguaciones previas de los detenidos que el motivo por el que tardaron 30 horas en presentarlos ante el ministerio público fue porque “en el trayecto por carretera de Villahermosa a Veracruz una de las tres unidades de transporte oficial sufrió una falla mecánica”.

Los marinos negaron categóricamente haber herido y detenido a una de las víctimas, y también el haber llevado a las 15 a las instalaciones de la dependencia en Villahermosa y Veracruz “a torturarnos física y psicológicamente”.

Con respecto a la víctima que fue herida de bala, la CNDH determinó que este fue lesionado por los elementos navales al momento en que corrió para evitar ser detenido durante el operativo, y luego del disparo se la llevaron “con rumbo desconocido”.

La CNDH documentó que 12 de las víctimas padecieron por parte de sus aprehensores de métodos de tortura y maltrato, consistentes entre otros en: posiciones forzadas, quemaduras, choques eléctricos, asfixia, heridas, negación de alimentos y agua, humillaciones, amenazas y negación de autorización para orinar o defecar.

Uno de los detenidos señaló que, luego de la detención, las víctimas fueron subidas a una camioneta, donde les ponían bolsas de plástico en la cabeza, y cuando perdían el conocimiento los reanimaban con bofetadas y golpes en el pecho.

Otro narró que una vez detenido fue llevado a unos sanitarios públicos, donde fue cuestionado por el “nombre de su comandante”, y al no responder lo golpearon en diversas partes del cuerpo, lo trasladaron a un segundo lugar donde no le dieron comida, agua ni le permitieron ir al baño y fue golpeado en la espalda y testículos.

A otra víctima le cubrieron el rostro con su playera, lo esposaron y tiraron boca abajo en la camioneta, le amarraron los pies y luego lo golpearon en las nalgas tan fuerte que se desmayó.

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