Historias de señor equis y de su
trágica lucha contra la Burocracia

El Alto Funcionario del Estado hizo llamar al señor equis y le dijo:

—Sí.

El señor equis se atrevió a preguntar:

—Sí ¿qué?

Respondió el Alto Funcionario:

—No.

Tembló el señor equis:

—No ¿qué?

Contestó el Alto Funcionario:

—Quién sabe.

El señor equis vive ahora angustiado. La incertidumbre y la inquietud lo agobian. No sabe a cuál de las declaraciones del Alto Funcionario ha de hacer caso: a la de “sí”, a la de “no” o a la de “quién sabe”.

Ayer hizo acopio de todo su valor y se presentó, temeroso, ante él. Le preguntó con vacilante voz:

—¿Sí, no, o quién sabe?

Le contestó el Alto Funcionario.

—Sí… No… Quién sabe...

¡Hasta mañana!...