Millones de gente le apuestan a la suerte de sacarse “el gordo” en la Lotería Nacional o ganar el Melate, y concentran toda su energía, boleto en mano esperando los resultados para hacerse ricos, pero salvo unos cuantos serán los afortunados, pocos se harán millonarios.

Más allá del dinero, hay un bien inestimable, precioso, superior: le hablo de la salud que no es un asunto de mala o buena suerte, no, si usted se siente bien, alégrese porque  millones de personas padecen enfermedades raras, graves o incurables, los enfermos abundan y la medicina muchas veces  no tiene respuestas para tratarlas.

Hoy es el Día Mundial de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha dedicado a la depresión, enfermedad que encabeza la lista de padecimientos en el mundo; “Hablemos de Depresión” es el programa de este año porque la depresión puede afectar a cualquier persona provocándole angustia mental y hasta discapacidad para realizar las tareas cotidianas afectando las relaciones familiares y las normales de toda la vida social.

La OMS estima que la depresión es una enfermedad que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, la mayoría de ellas carecen de apoyo y viven con miedo al estigma del rechazo social, lo que impide que accedan al tratamiento adecuado y eficaz; en 10 años (2005-2015) este padecimiento ha crecido un 18 por ciento; el propósito de la OMS es que más personas con este mal busquen ayuda y sean atendidas, que se visibilice para que las instituciones de salud la traten con la urgencia que merece, porque se puede superar con un tratamiento adecuado.

La Organización de la Salud revela que hay descuido por parte de las autoridades de Salud para destinar recursos económicos para el tratamiento de esta enfermedad, a pesar del incremento de su incidencia, casi el 50 por ciento de los que sufren este padecimiento no son médicamente atendidos.

En México la Academia Mexicana de Patología Dual (AMEPAD), a través de su presidente Jorge Octavio López, informa que en México  la depresión es el segundo factor de muerte entre personas entre los 15 y 28 años, esto es muy grave porque son los jóvenes los más expuestos a sufrir esta enfermedad que además discapacita en mayor medida a  las mujeres sobre todo a las embarazadas, pero el padecimiento no hace distinciones en niveles socioeconómicos o educativos, el estrés de las grandes ciudades donde se vive con altos niveles de presión por las dificultades económicas, la falta de empleo o de educación pueden ser los detonantes de la depresión, que se expresa como tristeza, desgano o falta de autoestima.

Quizá el efecto más grave de esta enfermedad, la depresión, es que muchos de los que la padecen pueden llegar al suicidio.

 En Saltillo, del 27 de marzo al 2 de abril se suicidaron ocho personas, es explicable porque aquí la seguridad social para los  pobres es casi inalcanzable, habría que preguntar al CESAME si tiene algún estudio para estimar el alcance de este padecimiento en la ciudad o en Coahuila. 

Hagamos del dicho, “La Salud es lo Primero”, de verdad, una prioridad porque nadie está exento o exenta de contraer alguna de las graves enfermedades que se padecen actualmente, por eso, la prevención es lo esencial, pero para prevenir hace falta información y ésta debe ser certera, de calidad, porque nunca dejaremos de aprender acerca de cómo podemos cuidar la salud, qué hacer y qué no hacer para mantenernos sanos, porque eso no es cuestión de suerte.