Entusiasmo. Sin pensarlo dos veces, de noche a la mañana los jóvenes se convirtieron en protagonistas de la lucha que a nivel mundial se libra contra el coronavirus. Foto: Héctor García
Alumnos de la Facultad de Medicina se suman a la campaña de vacunación, donde reciben como pago miles de bendiciones de los adultos mayores

Movidos por la impotencia de ver a sus padres salir agotados de un hospital, la muerte de un abuelito, médicos sacrificando sus vidas, la falta de voluntarios en otros municipios e incluso la convicción de servir, llevó a 200 estudiantes de la Facultad del Medicina a participar en la jornada masiva de vacunación en Saltillo.

Los jóvenes dejaron atrás las clases en línea, el confinamiento, el temor a ser contagiado o trasladar el virus a sus familias, para participar en la logística de la inmunización.

“Se presentó la oportunidad y no la pensé”, expresó Antonio González, de cuarto año. Ver a mi papá, el epidemiólogo Omar Gonzalez, luchando en la primera línea de combate, me llevó a postularme como voluntario.

“La inmunización también aportará a que su carga de trabajo y riesgo como médico se reduzca”, comentó el estudiante.

Este joven, al igual que Aurora López, también de cuarto año, coincidió en que tras un año de clases en línea, aprender sobre la práctica es una oportunidad irrechazable, viendo además en la jornada una forma de reforzar sus conocimientos sobre el COVID-19.

Mientras, alumnas como Atziry Rodríguez tomó la decisión al final ante el miedo de contagiar a sus padres, pero al escuchar de su voz que “entendían su labor”, la llevó a inscribirse y demostrar por qué decidió estudiar esta carrera.

Los estudiantes salen de su casa y pasan horas bajo el sol indicando a los adultos mayores las recomendaciones antes y después de la aplicación de la vacuna, llevándose en los bolsillos las gracias, las bendiciones y la experiencia de ser parte de una jornada de vacunación histórica.

‘NO PODÍAMOS NEGARNOS’

Leslie Menchaca por ejemplo, cargó por un tiempo con el remordimiento de haber contagiado a su familia pese a extremar precauciones, aportando ahora su mayor esfuerzo a colaborar con el personal médico. 

Linda Campos, estudiante foránea de cuarto año, vio cómo en otros municipios donde ya fueron vacunados los adultos mayores, faltaban manos y personal que pudiera dar información certera o negar las supuestas contraindicaciones, por eso, al conocer la convocatoria, tampoco dudó en acudir como voluntaria.

“Si ésta es la forma que desde nuestra trinchera podemos apoyar a los médicos y aprender de ellos, no podíamos negarnos”, aseguró, Rodrigo Váldés Zertuche, de segundo año, al igual que Miguel de la Fuente y Arturo de León Jimenez, que además vieron en el voluntariado una forma de aportar su esfuerzo contra esta pesadilla mundial llamada pandemia del coronavirus.

EL DATO

200 alumnos  de la Facultad de Medicina participan en la campaña de vacunación.