El pasado martes se cumplió con exactitud el centenario del natalicio de la escritora Patricia Highsmith nacida el 19 de enero de 1921 en Forth Worth, Texas y maestra de la novela policiaca y el suspenso. 

Gracias a su talentosa pluma, la diversidad sexual que caracterizaba la mayor parte de sus tramas fue tratada con genialidad y sutileza, y el cine no tardó en darle cabida a sus grandes historias entre las que destacan “Pacto siniestro” (Alfred Hitchcock, 1951), en la que sus protagonistas masculinos manejaban un discreto homoerotismo que ya para entonces “el mago del suspenso” había manejado con la misma maestría y discreción en clásicos previos como “Rebecca”, de 1940, y “La soga”, de 1948, y tampoco su serie de novelas sobre Tom Ripley, un protagonista sin moral, llegó a ser abordado por otros grandes cineastas como el francés René Clément en “A pleno sol”, de 1960, donde lo interpretó Alain Delon o el inglés Anthony Minghella en “El Impostor”, de 1999, donde fue personificado por Matt Damon. 

En 1952, bajo el seudónimo de Claire Morgan publicó la novela lésbica titulada “El precio de la sal”, cuya edición de bolsillo vendió más de un millón de ejemplares y la cual cuenta la historia de Therese Belivet, una muchacha que trabaja como dependienta en una tienda departamental y Carol Aird, una sofisticada dama divorciada que entra a la tienda a comprar una muñeca. En el año 2015 esta historia fue llevada al cine por el cineasta norteamericano abiertamente gay Todd Haynes bajo el título de “Carol” y dio nominaciones al Oscar a sus dos actrices protagónicas, Cate Blanchett y Rooney Mara. En 1978 Patricia Highsmith fungió como presidenta del jurado de la competencia oficial en la edición número 28 del Festival Internacional de Cine de Berlín. Falleció víctima de leucemia en Locarno, Suiza, en 1995. 

El jueves 21, por otro lado, se conmemoró otro importante centenario relacionado al Séptimo Arte ya que en la misma fecha, pero de 1921, se llevó a cabo el estreno de un clásico del cine mudo como “El Chico”, dirigida, escrita y protagonizada por Charlie Chaplin y donde lanzó al estrellato al entonces actor infantil Jackie Coogan como el niño abandonado al que adopta el memorable personaje del vagabundo y que a la fecha sigue conmoviendo como el día en que se estrenó. Este filme cimentó la genialidad de Chaplin como autor total de una película y a Coogan lo llevó de un prolífico momento como actor infantil a gozar de gran popularidad ya siendo adulto interpretando al “Tío Lucas” del exitoso programa televisivo de los años 60 “Los Locos Addams”. 

El viernes 22, en lo que en México se daba a conocer el fallecimiento del actor y director José Ángel García, padre del actor Gael García Bernal, a los 59 años de edad, y quien en cine destacó bajo la dirección de Felipe Cazals en clásicos como “Los Motivos de Luz”, de 1985 o “La furia de un Dios”, al lado del primer actor coahuilense Humberto Zurita, en Estados Unidos se apagaba la luz del gran guionista Walter Bernstein a los 101 años de edad. Aunque a Bernstein le tocó vivir en carne propia la famosa “cacería de brujas” que en los años 50 persiguió a los creadores que tenían supuestas inclinaciones comunistas como él y colegas suyos como Ring Lardner Jr. y Dalton Trumbo, entre otros, eso no impidió trabajara, aunque sin crédito, en un clásico como “Los Siete Magníficos” (John Sturges, 1960). 

En 1976 Bernstein fue nominado al Oscar al Mejor Guion Original de 1976 por “El prestanombres”, de Martin Ritt, protagonizada por Woody Allen, quien al año siguiente lo invitó a actuar en “Annie Hall”. 

 

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