Pocas dudas existen respecto de que uno de los casos penales de los cuales ha estado más pendiente la sociedad coahuilense es el juicio seguido en Coahuila en contra de Javier Villarreal Hernández, extodo poderoso funcionario de la administración de Humberto Moreira.

No cabe duda tampoco de que las autoridades locales –la Fiscalía General y el Poder Judicial– se han esmerado en “ser discretas”, razón por la cual evitan “dar nota” respecto del juicio que, al menos en teoría, buscaba castigar los excesos cometidos por Villarreal Hernández a su paso por la Secretaría de Finanza y el extinto Servicio de Administración Tributaria de Coahuila.

Y, a juzgar por las evidencias, quienes a nivel local decidieron actuar como cómplices del exfuncionario estatal han sido sumamente exitosos, pues durante casi cuatro años hemos ignorado que Javier Villarreal –quien espera desde hace un lustro se le dicte sentencia en Estados Unidos– ¡ya fue exonerado por el Poder Judicial de Coahuila!

Para enterarnos del hecho fue necesario que un ciudadano tuviera la paciencia de preguntar, primero, si existía una sentencia en el juicio que se le siguió a Villarreal y, después, de recurrir la respuesta que el Poder Judicial de Coahuila le dio intentando escamotear la información.

Como lo informamos en esta edición, gracias a una solicitud de información fue posible saber que el 16 de octubre de 2015, el Juez Segundo en Materia Penal de Saltillo dictó sentencia en el juicio seguido contra Villarreal y lo absolvió del delito de fraude equiparado en su modalidad de simulación de acto jurídico.

Como se ha informado profusamente, Villarreal Hernández fue denunciado como presunto responsable de dicho ilícito debido a que utilizó decretos falsificados del Congreso del Estado para contratar miles de millones de pesos en créditos bancarios.

Sin embargo, a juicio de quien tuvo a su cargo resolver en primera instancia el procedimiento, el Ministerio Público no probó la existencia del delito que se imputaba a Villarreal Hernández y por ello dictó una sentencia absolutoria.

El fallo fue luego impugnado por el Ministerio Público y la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia, presidida en su momento por el magistrado Óscar Aarón Nájera Davis, confirmó la resolución el 24 de enero de 2017 ordenando además que se dejaran sin efecto las órdenes de aprehensión giradas en contra de Villarreal Hernández.

Dos hipótesis pueden barajarse al respecto: la primera es que el Ministerio Público –encabezado en su momento por Homero Ramos Gloria, hoy magistrado del TSJ– fue incompetente en la realización de su trabajo; la segunda, que el Tribunal Superior de Justicia, como ha sido ya documentado, se ha prestado a los intereses de Villarreal Hernández.

En cualquiera de los casos resulta inadmisible el veredicto que hoy se conoce y que libra de toda culpa al extitular de la Secretaría de Finanzas de Coahuila, veredicto que muy probablemente le servirá para suavizar la pena que le espera en Estados Unidos.

Una vergüenza más del sistema judicial de Coahuila.