El Quijote II, 43​

Este refrán aparece dos veces en El Quijote. En ambas ocasiones lo dice Sancho Panza. La otra es en II, 7.

Antes de partir a la ínsula Barataria, que por concesión de los Duques Sancho Panza va a gobernar, don Quijote da a su escudero una serie de interesantes recomendaciones, todas de orden práctico, que Cervantes llama “consejos segundos”.

Entre otras recomendaciones, le hace la siguiente: “no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias”.

“- Eso Dios lo puede remediar –respondió Sancho–, porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con otros, pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendré cuenta de aquí delante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo (de gobernador, porque)… quien destaja no baraja”.

Lo que con este refrán Sancho quiere decir es que no es posible hacer dos cosas al tiempo. O se destaja o se baraja. Destajar es cortar la baraja en el juego de naipes, y barajar es mezclarlos unos con otros antes de repartirlos.