Especial
El cantautor, pianista y productor falleció este jueves 29 de octubre dejando un gran hueco en la escena musical saltillense

La vida de Sergio “Timo” Quintana fue música. Aunque nació en Saltillo en 1968 sus primeros años los vivió en la Ciudad de México, específicamente en Tlatelolco, donde adquirió el gusto por este arte que se volvió central en su día a día hasta el momento de su muerte, acaecida este jueves 29 de octubre.

Luego de estar un par de días en terapia intensiva en el ISSSTE el músico salltillense falleció dejando conmocionada a la comunidad artística local, quienes lamentaron su partida y recordaron el valor de su obra musical y de su persona.

Activo desde los 80’s, Timo desarrolló su carrera, luego de estudiar en el Conservatorio Nacional de Música durante su adolescencia y a los 15 años en la Escuela de Música de la UAdeC, entre concursos y festivales de composición, de los cuales ganó decenas a nivel estatal y nacional, así como colaboraciones con importantes artistas y miles de conciertos en diferentes instancias.

El compositor creó más de 130 canciones en toda su vida y exploró géneros tan diversos como el jazz, la trova, el rock y el bolero, además del blues, ranchero, pop, el huapango y la música latinoamericana, entre otros.

Entre los artistas con los que colaboró, además de buena parte de los saltillenses —para muchos de los cuales fue, también, un mentor— se encuentran Sergio Esquivel, Mexicanto, Amaury Pérez, Viola Trigo y Eugenio Toussaint, de quien interpretó su “Concierto para piano improvisado” con la Orquesta Filarmónica de Saltillo en 2013.

Además de los cientos de publicaciones dedicadas a su memoria que llenaron las redes este fin de semana, en VANGUARDIA platicamos con tres de sus más cercanos amigos, quienes tuvieron la cortesía de compartir a través de este medio un mensaje de despedida para el artista.

Arturo Marines, músico y compositor

“No solo su familia (de la cual me considero parte), sus amigos y muchos de los que lo conocieron estamos viviendo un inmenso dolor y una desolación llena de contrariedades e incredulidad. El mismo universo se lamenta que el paso de este enorme músico y ser humano en esta dimensión haya concluido. Te recibimos Timo en lo más íntimo de nuestros corazones dónde vivirás hasta los últimos dÍas con este hermoso legado de amor y música que nos dejas. Por celebrar la vida todos los días. Sé que descansas en paz”.

Héctor García Vazquez, músico y compositor

“Estaba en secundaria, cuando en una ocasión (acompañando a mi hermano mayor y un par de amigos), acudimos a un concierto-tributo a Beatles. Esta fue la primera vez que conocí a Timo… su banda se llamaba “Mar Adentro”. En ese entonces, Saltillo tenía poca escena, pero Timo nos ofrecía un concierto de gran altura, uno se sentía orgulloso, a tal grado que fue por él que decidí ser músico.

Hoy en día, esta ciudad tiene una larga tradición de tributos a Beatles (algunos sin duda mejores que otros), pero Timo fue el precursor, el iniciador.

Pasaron los años, y desde entonces yo soñaba algún día, poder tocar en su banda… y se me concedió, además de tener el honor de ser su amigo, conocer de una manera más íntima a ese gran ser humano.

En más de una ocasión acudí a su estudio a grabar un arreglo o un solo de guitarra para algún proyecto musical que Timo estuviera produciendo. Él pagaba lo justo, era un profesional, y además también nos enseñó a serlo. Siempre me sentí orgulloso de su amistad, de alguna manera fue un sueño cumplido para mí.

Sergio Timo Quintana inspiró con su trabajo a muchos, como a mí, para iniciarse en la música. Su nombre es institución en esta ciudad; hablar de los mejores es mencionarle, por obligación. Saltillo ha tenido grandes músicos, pero Timo marca, con su vida, un antes y un después. Hasta pronto, gran amigo”.

Dona Wiseman, actriz

“Hace muchos años me hablaban de un tal Timo a quien yo debía escuchar. Que me iba a encantar, decían. Me tardé algunos años en oír a Timo cantar, y a quedarme fascinada con su canto y de cómo enganchaba una pierna en el cruce de las patas del teclado para estar más cómodo. En algún momento, años después, platicamos y me invitó a mi primera de muchas bohemias. Nos dimos cuenta de que teníamos en común la música de Carole King y que ambos sabíamos el album Tapestry de principio a fin.  Cuando Timo se daba cuenta de que a alguien le gustaba música que a él le gustaba (me es terrible escribir eso en tiempo pasado) consentía. Así fue que "me" cantaba (me gustaría pensarlo así) canciones de Carole King, James Taylor y hasta Kenny Rogers.

Algunas de las bohemias, en los últimos años, se llevaron a cabo en el patio de mi casa. Siempre me sentiré honrada de haber sido anfitriona (y festejada) de cumpleaños y fechas sin más motivo que las ganas de cantar. Timo unía, impulsaba, compartía. Cada vez que nos decía a las mujeres presentes, "¡Qué hermosas se ven!" nos hacia sonreír. Creo que ese era su propósito.  Hoy veo fotos de su sonrisa y escucho su voz en videos que comparten por allí. Timo fue y es muy amado. Tal vez porque él alcanzó a amar mucho.