Sesión ordinaria del Senado de la República | Foto: Cuartoscuro
El punto de acuerdo fue respaldado por todas las bancadas y brinda respaldo al gobierno tras las declaraciones de Donald Trump

Por unanimidad, el Senado rechazó cualquier tipo de intervención por parte de Estados Unidos en México con el argumento de combatir el terrorismo, al dar su respaldo a las gestiones que haga el Ejecutivo federal para defender por la vía del diálogo y la cooperación la soberanía; además de hallar mecanismos que permitan hacer un frente común a los problemas que afectan a la región.

En el punto de acuerdo para rechazar la intención del presidente Donald Trump de clasificar a los cárteles mexicanos como terroristas, todas las bancadas advirtieron que esa acción es injerencista y amenaza la soberanía nacional, además de violar la no intervención, por lo que es inaceptable.

El morenista Héctor Vasconcelos expuso que los terroristas realizan acciones con fines ideológicos y los narcos con fines comerciales.

Mientras que el panista Damián Zepeda dijo que sí hay acciones terroristas de los narcotraficantes, porque cuando van y queman y local es para aterrorizar, “aunque estoy de acuerdo en el fondo”.

En el punto de acuerdo votado, el Senado expresó su rechazo a las declaraciones del presidente de los Estados Unidos relativas a la posible designación de organizaciones criminales mexicanas como terroristas”, indica el punto de acuerdo votado.

En el cual, el Senado ratifica su postura de irrestricta defensa de la soberanía y la unidad nacional y rechaza cualquier intento de intervención por parte de otro Estado, asimismo reitera que la aplicación coactiva de la ley en territorio nacional, y en particular la persecución de los delitos cometidos en México, “compete exclusivamente a las autoridades nacionales sin perjuicio de la cooperación con otro Estado en los términos del derecho internacional, sin que ello implique ningún tipo de intervención extranjera”.

El Senado señaló que tal cooperación “jamás implicará que gobiernos extranjeros asuman atribuciones que sólo corresponden al gobierno de México”.

De igual forma, el Senado asumió que, en todo momento, el gobierno de la República honrará y defenderá los principios de política exterior consagrados en la Constitución y que han dado identidad y dignidad al pueblo de México:

La autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

“El Senado de la República manifiesta su pleno respaldo a las gestiones del Ejecutivo Federal a fin de defender la vía del diálogo y la cooperación como mecanismos que permitan a México y a los Estados Unidos de América hacer frente a los asuntos comunes que afectan a la región, particularmente el tráfico de armas, el crimen organizado transnacional y sus operaciones financieras, así como cumplir las responsabilidades compartidas”, se podía leer en el punto de acuerdo aprobado.