Durante los Siglos XX y XXI, los modelos socialistas, fascistas y populistas encontraron un común denominador para controlar las masas y ejercer un poder propagandístico sobre ellas.

¿Qué diferencia hay entre las estrategias de control político de Josef Stalin, Benito Mussolini o Hugo Chávez? Ninguna. Ellos siguieron el manual de Joseph Goebbels, maestro de la propaganda nazi al pie de la letra.

Revisemos nueve de sus premisas.

1. En una idea o símbolo, individualizaron a su adversario en un sólo enemigo: Stalin contra los enemigos del pueblo; Mussolini contra el comunismo y las instituciones democráticas y Chávez contra la oligarquía y el imperialismo yankee.

2. Ellos culparon a esos adversarios de sus propios errores o  defectos; respondieron al ataque con el ataque e inventaron distractores de manera cotidiana.

3. Convirtieron cualquier anécdota, en amenaza grave para el país. Para ello, exageraron y desfiguraron la realidad de acuerdo a sus necesidades políticas.

4. Los tres vulgarizaron su estrategia de comunicación para transformarla en propaganda a partir de esta premisa: “Toda propaganda debe ser popular y estar adaptada al nivel menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

5. Ellos repitieron su propaganda a partir de número pequeño de ideas. La presentaron una y otra vez desde diferentes perspectivas sin admitir fisuras o dudas: “Sí una mentira se repite incesantemente, acaba por convertirse en verdad”.

6. Los tres difundieron su propaganda a partir de “un sustrato emocional preexistente en las personas, como mitología fundacional o nacionalista o complejo de odios y prejuicios tradicionales arraigados en actitudes primitivas o viscerales de la gente” para polarizar la sociedad entre amigos y enemigos.

7. Convencieron a mucha gente que pensara “como todo el mundo”, para crear una falsa impresión ideológica de unanimidad en torno a su liderazgo.

8. Ellos aseguraron que las respuestas de los adversarios nunca pudieran contrarrestar el nivel creciente de acusaciones en contra de ellos tres.

9. Los tres callaron cuestiones indefendibles y disimularon noticias que favorecieran a sus adversarios con la ayuda de medios de  comunicación controlados desde el aparato oficial.

¿Existe similitud entre estas estrategias goebbelianas, tan caras a Stalin, Mussolini o Chávez, de control político y las seguidas por la 4T?