Foto: Archivo
A consecuencia de la agresión sufrida a manos de Francisco Javier Alemán Almaguer, quien es su vecino en la colonia Villa Universidad, Alberto perdió el ojo derecho y sufre de constantes pérdidas de memoria, que le impiden llevar una vida normal.

A casi tres años de haber sido agredido por un vecino “sólo porque le caía mal”, Alberto Alarcón Martínez sigue en busca de justicia, pues el responsable está libre por  fallos en el proceso penal.

A consecuencia de la agresión sufrida a manos de Francisco Javier Alemán Almaguer, quien es su vecino en la colonia Villa Universidad, Alberto perdió el ojo derecho y sufre de constantes pérdidas de memoria, que le impiden llevar una vida normal.

Fue en junio de 2016 cuando Alberto regresaba de un rancho a bordo de su camioneta, llevando en el vehículo a sus dos hijos menores de edad que dormían, pero ya en calles de la colonia le cerró el paso un coche.

Del carro bajaron tres personas, entre ellas Francisco, quien lo insultó y amenazó de muerte. Alfredo intentaba hacerlo entrar en razón, pues no quería problemas y menos delante de sus hijos.

Pero Francisco no se calmó y tras bajarlo de la camioneta lo golpeó con un tubo hasta dejarlo tendido en un charco de sangre, para después huir.

Alfredo pasó una temporada en el hospital, donde no pudieron salvar su ojo; por su parte, su familia interpuso la denuncia formal y Francisco fue llevado a un proceso penal, donde le habrían dictado sentencia de seis años y ocho meses de prisión, además de la reparación del daño.

No obstante, el agresor fue liberado y ahora es imposible que sea recluido, pues sacó un amparo federal.

EL DATO

Alfredo sólo quiere seguridad para su familia, pues aún son acosados por Francisco, y pide que éste vaya al Cereso y pague la reparación del daño que se le impuso en los juzgados.