Foto: Excélsior
'Es una peregrinación para los que estuvieron ahí en la toma del accidente del 18. Yo perdí a mi esposa, perdí a dos amigos también...', dice un vecino de Thalhuellpan

HIDALGO. Las campanas sonaron y la gente comenzó a reunirse en la iglesia de San Francisco de Asís. La tragedia en Tlahuelilpan ha dejado un vacío que no logra llenarse, ni con flores, ni con cantos, ni oraciones.

Bajo los intensos rayos del sol se realizó una procesión para recordar a las víctimas de la explosión y pedir por quienes aún se encuentran en recuperación en los hospitales…

Dice Marcelino, vecino de Tlahuelilpan, Hidalgo:

"Es una peregrinación para los que estuvieron ahí en la toma del accidente del 18. Yo perdí a mi esposa, perdí a dos amigos también.... La esperanza muere al último".

Desde la iglesia del municipio hasta la comunidad de San Primitivo, los deudos caminaron con la fe de poder resignarse y superar el dolor que los embarga.

Rosario Guzmán, vecino de Tlaxcoapan, Hidalgo:

"Les deseo a todos que se repongan de la tragedia que es muy lamentable, no para unos, para mucha gente que está sufriendo... Este error es lamentable para mucha gente que estamos sufriendo".

Al llegar al predio donde el pasado 18 de enero decenas de personas perdieron la vida, se ofició una misa donde vecinos de otros municipios se solidarizaron mostrando su apoyo con una oración.

Comenta Germán Hernández, vecino de Tlaxcoapan:

"Vinimos a la santa misa a pedir por los que han sufrido, todas las familias y todos los que se han ido ya".

Y Sixta Vargas:

"También darles una condolencia a las personas que en realidad no encuentran a su familia, están desaparecidas y es un grande dolor".

Regresar al lugar no ha sido fácil para quienes no volvieron a saber de sus parientes, afirman que es un recuerdo que marcó su vida…

Finaliza Rosario Guzmán:

"Se puede regresar pero ahora si como dicen donde regresa uno es puro recuerdo, si puros recuerdos, nada es igual".

Son hasta el momento 118 muertos, 29 hospitalizados y decenas de desaparecidos que mantienen a Tlahuelilpan de luto, sin embargo, la esperanza mantiene de pie a las familias que desde el día de la explosión iniciaron su peregrinar.