Juan Francisco Valdés
Saltillo, Coah.- A una solitaria persona no le hicieron falta las pistolas ni mucho menos una navaja para amagar a dos mujeres que atendían dos reconocidas farmacias ubicadas en distintos puntos de la localidad, de donde se llevó dinero en efectivo, latas de leche y hasta paquetes de pañales.
El primer atraco ocurrió durante las últimas horas del sábado en la farmacia Benavides, que se encuentra en el cruce de Antonio Cárdenas y Diamante, del fraccionamiento Miravalle.

El inculpado, de edad entre 20 y 25 años, quien vestía pantalón de mezclilla azul, playera gris, tez morena y cabello corto, ingresó a la negociación cerca de las 23:00 horas aparentemente ebrio.

Rápidamente brincó el mostrador de la caja y con sus brazos apretó del cuello a la trabajadora Ana María Martínez, para informarle que se trataba de un asalto y que no opusiera resistencia.

La afectada abrió la caja registradora para hacerle entrega de una cantidad aproximada de mil 600 pesos.

Tras cometer el incidente, el responsable salió corriendo del lugar y la denunciante no logró ver qué rumbo tomó.

El incidente fue reportado cinco minutos después, debido a que la joven se encontraba histérica por el susto que sufrió; las autoridades llegaron de inmediato para dar inicio con las investigaciones.

Horas más tarde otra sucursal de la misma empresa y que se encuentra en el cruce de Otilio González y calle Charro, en la colonia La Herradura, también fue víctima de un atraco, donde resultó afectada María Francisca Casas Pérez, de 40 años de edad.

Según dijo la denunciante, alrededor de las 15:00 horas, se presentó un supuesto "cliente" para pedirle que le vendiera una lata de leche en polvo y al momento de abrir la caja registradora también le fue apretado el cuello.

Para que su vida no corriera peligro la mujer hizo entrega de mil 400 pesos, para que el desconocido se retirara, el cual permaneció otros minutos para llevarse paquetes de leche en polvo y bolsas de pañales.

Al lugar acudieron agentes ministeriales y tras recabar datos del ladrón confirmaron que era la misma persona que cometió el primer robo y que ya lo tienen identificado por su nombre, y para poder detenerlo sólo falta encontrar sus huellas dactilares en el lugar.

"Es la misma persona, porque las afectadas describen las mismas vestimentas (pantalón azul y playera gris) se está aprovechando que estas farmacias no cuentan con cámaras de seguridad", según informó Alejandro Oyervides, comandante de la Policía Ministerial.

A pesar de la presencia policiaca en el lugar, nada se pudo hacer para localizar al asaltante y su imagen fotográfica será distribuida a las distintas corporaciones policiacas de la localidad.