La Jornada
Expuso "que aún no hemos hecho nada, pero me siento arropado. Quedan cuatro finales, pero las encaro con mayor confianza que hace dos o tres partidos. Me voy tranquilo a casa. Con el deber cumplido".
México, D.F.- Verse abajo en el marcador hizo que el Tricolor "se concentrara mejor, no decayera, mantuviera el equilibrio emocional y tuviera arrestos suficientes para darle la vuelta", explicó el técnico Javier Aguirre, quien puntualizó que ayer era "un día para estar tranquilos, echarse un par de tequilas" y nada más.

Pidió a la gente mantener la ilusión con los pies en la tierra. "Hoy (ayer) se vale estar contento. Mañana (hoy) ir a chambear con más ganas. Amaneceremos terceros o cuartos (en el hexagonal final de la Concacaf), todavía no hay nada. Faltan 12 puntos en disputa", recordó.

Ayer también había que festejar, "porque llevamos cuatro o cinco meses comiendo caca", dijo, aunque pidió "perdón por la expresión".

El Vasco no sólo estaba contento por la victoria, sino porque "vi a periodistas mexicanos festejar el segundo gol. A mí me da la sensación de que el enemigo no está en casa. Que hay que verlo fuera". Respetando la labor de cada quien, piensa que todos tiran del mismo lado. No tiene duda de que "la afición, los medios, los directivos, todo mundo está interesado en que México salga del lugar en que se encuentra".

Expuso "que aún no hemos hecho nada, pero me siento arropado. Quedan cuatro finales, pero las encaro con mayor confianza que hace dos o tres partidos. Me voy tranquilo a casa. Con el deber cumplido".

Puso un 10 de calificación a la afición y rechazó que con este triunfo se vea cerca ya del Mundial de Sudáfrica 2010. Recordó que es muy respetuoso de los rivales, y que aún El Salvador y Trinidad y Tobago tienen posibilidades de clasificar: "Somos seis (selecciones) y hay que esperar el 14 de octubre, quién obtiene uno de los tres boletos directos y quién va al repechaje".

Obviamente, espera que el Tri consiga su pase directo, aunque no será fácil. Dijo que en septiembre los espera Costa Rica, nada menos que "el líder del grupo".

En tanto, Miguel Sabah confesó que le supo "a gloria" el tanto que marcó, "sobre todo por lo que se vivió, por lo que se le debía a la afición".

No tuvo ninguna duda en que este fue el gol de su vida. En el estadio Azteca lleno "y ante el odiado rival que es Estados Unidos".

Para Israel Castro quedó demostrado que el coloso de Santa Ursula es parte del impulso. Y también "que tenemos equipo, hambre de ganar y de ir al Mundial".

Cuauhtémoc Blanco, por su parte, restó importancia a no haber terminado el partido y comentó que ayer "se vio que fuimos mejor equipo que el rival. La selección jugó bien, tuvimos mucha paciencia, que era lo que necesitábamos, y se consiguió la victoria, que para nosotros era lo más importante".

Carlos Salcido admitió que a la defensa le costó acomodarse "en los primeros minutos y creo que por eso Estados Unidos aprovechó el momento para meter el gol, pero luego empezamos a trabajar el partido con más tranquilidad, fuimos construyendo a la ofensiva y encontramos los tantos".

El zaguero agregó que "se ganaron tres puntos muy importantes que nos dan la oportunidad de seguir vivos, de meternos, de estar más cerca de los punteros, y eso es lo que buscábamos" ayer.

Ignora por qué "nos cuesta meter el gol. Tenemos oportunidades claras y se nos hace difícil, pero aun así tuvimos la fortuna de ganar". Fue clave la paciencia y también que "la gente nunca presionó y estuvimos tranquilos".

Nery Castillo pidió que la confianza empiece a surgir en todo el país, porque aseguró que el plantel era el único que creía en conseguir buenos resultados. "Desde el principio los que no confiaban eran los periodistas, tuvimos que ganar la Copa Oro, vencer hoy (ayer) y a ver si ahora poco a poco van a creer en Aguirre y en el grupo, pero los jugadores estábamos confiados", sostuvo.

El técnico de Estados Unidos, Bob Bradley, aceptó que fue un justo resultado y que el Azteca es impresionante. Sin embargo, precisó que no tuvo nada que ver en el marcador.

El volante Landon Donovan felicitó con un abrazo a Javier Aguirre, tras el partido. Sin embargo, dijo que pese a la derrota seguía pensando que eran mejores que la selección mexicana; "sólo que no tuvimos suerte.

"México hizo hoy un gran partido, pero nos pesó jugar en el estadio Azteca y no pudimos encontrar la forma de desordenarlos, aunque este partido no define nada más que tres puntos", concluyó.