El suizo Roger Federer sumó ayer su duodécimo torneo de Grand Slam al derrotar por 7-6 (4), 7-6 (2) y 6-4 al serbio Novak Djokovic, ganando así por cuarto año consecutivo el Abierto de Estados Unidos, algo que no se alcanzaba desde 1923
NUEVA YORK.- El suizo Roger Federer sumó ayer su duodécimo torneo de Grand Slam al derrotar por 7-6 (4), 7-6 (2) y 6-4 al serbio Novak Djokovic, ganando así por cuarto año consecutivo el Abierto de Estados Unidos, algo que no se alcanzaba desde 1923.

Federer, número uno del mundo, se llevó un extraño partido que el serbio estuvo tan cerca como lejos de ganar. No es normal que tras disponer de cinco set points en el primer parcial y de dos en el segundo un jugador se encuentre perdiendo por dos sets a cero.

Pero eso es exactamente lo que le pasó a Djokovic.

El triunfo en el US Open le dio a Federer el mayor premio en la historia de los Grand Slam (2.4 millones de dólares, parte de ellos por haber sido el mejor de la temporada norteamericana sobre cemento), lo que más recordará el suizo del partido de ayer fue que lo situó a sólo dos títulos de igualar el récord de 14 Grand Slam en manos del estadounidense Pete Sampras.

También reparará en otros datos: se convirtió en el primer jugador en ganar cuatro US Open consecutivos desde que Bill Tilden lo lograra en 1923. Igualó a Bjorn Borg como el único capaz de ganar cuatro títulos al hilo en dos torneos de Grand Slam. El sueco lo hizo entre 1978 y 1981 en Roland Garros y entre 1976 y 1980 en Wimbledon.

Y hay más récords, más datos, más números para graficar la hazaña de Federer, que lleva 10 finales de Grand Slam jugadas en forma consecutiva, con dos derrotas, ambas ante Rafael Nadal en Roland Garros.

En un repleto estadio Arthur Ashe en el que Liza Minnelli abrió la fiesta, y con Dustin Hoffman, Robin Williams, Jake Gyllenhaal y Donald Trump en las tribunas, llamó la atención la presencia de la rusa Maria Sharapova sentada junto a los familiares y amigos de Djokovic, que contaron con Robert de Niro.

Pese a que dice detestarlo, Federer se valió del "ojo de halcón" dos veces en el inicio del partido para ganar dos puntos mal fallados por el juez de línea. Saque a saque, sin pelotas de quiebre, el primer momento importante llegó cuando el serbio quebró el saque de su rival (en parte gracias a groseros errores de derecha de Federer) para situarse 6-5.

Eran las 17:27, y Djokovic, que un mes antes había vencido a Federer por primera vez, tenía el set en sus manos. "¡Y con su servicio!", recordaría luego John McEnroe en la transmisión de la televisión estadounidense. Increíblemente el serbio dejó escapar la oportunidad. Dispuso de cinco set points para ganar el set 7-5, pero finalmente sucumbió en el tie break. En esos dos juegos se disputaron 17 puntos, con 10 errores de Djokovic: seis de revés, uno de derecha y tres doble faltas. Con una de ellas entregó el desempate.

En el segundo, Djokovic quebró el servicio de Federer para adelntarse 4-1. Desperdició otra vez esa ventaja, no sin antes ganar con un drop y un globo el mejor punto del partido. Pero minutos más tarde tendría otra oportunidad, con Federer sirviendo 5-6 y 15-40. Otros dos set points que se le fueron, algo que sintió en el tie break, que perdió a continuación por 7-2.

El final no tardó mucho en llegar, pues pese a los puntos brillantes, pese a que de tanto en tanto Djokovic insinuaba querer decir: "No estoy muerto aún", Federer ya había emprendido la marcha rumbo al título. Un revés fallido del serbio cerró la final en dos horas y 26 minutos.