Claudia Olinda Morán
A pesar de los programas sociales, los mecanismos como Oportunidades o el Seguro Popular, la Beneficencia Pública, un concepto aplicado hace siglos, permanece como una forma de ayudar a los más necesitados.
En Coahuila, la beneficencia pública es administrada por un organismo dependiente de la Secretaría de Salud, mismo que el año pasado aplicó recursos por 14 millones de pesos que beneficiaron a alrededor de 7 mil personas.

Al respecto, el director del Patrimonio de la Beneficencia Pública, Hugo Durán Saucedo, explica que por lo general, las personas llegan canalizadas por dependencias de asistencia social o instituciones médicas.

Esto, en virtud de que la ayuda está dirigida a la recuperación de la salud.

"Los beneficios se otorgan a la población abierta siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos, como el que la persona sea de escasos recursos a fin de orientar adecuadamente la aplicación de este beneficio", explicó Hugo Durán.

"El año pasado se atendieron un promedio de 7 mil personas y se aplicaron alrededor de 14 millones de pesos", señaló el funcionario.

afluencia de solicitantes debido al alza de precios, éste señaló que, efectivamente, hay un aumento, pero que se le atribuye a una mayor promoción de esta asistencia social.

"Se detecta dónde hay personas de escasos recursos y nos las redireccionan aquí, ya sea a través de las brigadas de salud, audiencias públicas del Gobernador, es la manera que se incrementa más que otros años".

La beneficencia pública. Depende de la Secretaría de Salud recibe y administra donaciones, herencias, legados y cualquier otro titulo legal. En el caso de Coahuila recibe un porcentaje de las cuotas de recuperación de los hospitales de la Secretaría de Salud.

La Beneficencia Pública fue creada por el presidente Benito Juárez en 1861. Bajo las Leyes de Reforma, el Gobierno asumió las facultades de cuidar, dirigir y mantener los hospitales y establecimientos de beneficencia que desde la Conquista se encontraban en manos de la Iglesia.