Universal
La mayoría de los detenidos y deportados son de origen mexicano
LOS ANGELES.- En la mayor oleada de redadas y deportaciones en el sur de California, poco más de mil 300 de indocumentados (mil 100 de ellos de origen mexicano), fueron detenidos y/o deportados como parte de un operativo que tiene en la mira a poco más de 590 mil inmigrantes con "historial delictivo", según confirmó ayer la oficina de inmigración y aduanas (ICE).

"Esto revela que, ahí donde las leyes no se aplicaban en el pasado, ha cambiado", dijo en tono de advertencia, Jim Hayes, director de la Oficina de Inmigración y Aduanas en el condado de Los Angeles, en alusión a una campaña que se ha internado en las denominadas "ciudades santuario" como Maywood o al escrutinio que, desde hace dos años, realizan en las cárceles de todo el país.

Precisamente, funcionarios de inmigración confirmaron que de los mil 300 detenidos y deportados, un total de 530 indocumentados fueron detenidos en sus centros de trabajo o sitios de residencia. El resto, casi 800, han sido deportados directamente desde distintos centros penitenciarios en los condados de Los Angeles, San Bernardino, Ventura, Riverside y Orange.

Del total de los mil 300 detenidos, mil 100 son de nacionalidad mexicana, 170 de distintos países de Centroamérica y el resto de naciones como Vietnam o Indonesia.

El hecho de que una mayoría de los deportados hayan sido sacados de las cárceles ha vuelto a poner esta campaña en la mira de las autoridades mexicanas preocupadas por una práctica de "redadas intramuros" que, según consideran, cada vez difumina más la delgada línea que separa las competencias entre las autoridades policiales y las migratorias y, además, supone un riesgo de violación al debido proceso legal.

"Por eso, desde enero de 2005, transmitimos oficialmente a la oficina del Sheriff Lee Baca, nuestra preocupación sobre la posible violación de derechos a inmigrantes y lanzamos una campaña al interior de las cárceles, con la colocación de avisos y carteles, para que los ciudadanos de origen mexicano que sean detenidos y encarcelados sepan cuales son sus derechos en caso de que las autoridades policiales y migratorias decidan su deportación", aseguró Rubén Beltrán, cónsul general de México en Los Angeles.

Según confirmó la oficina del Sheriff, Lee Baca, desde el mes de enero y hasta septiembre, sus oficiales han entrevistado e identificado a un total de 8 mil inmigrantes indocumentados en los distintos centros penitenciarios de Los Angeles.

En las cárceles del condado de Orange, esta cifra oscila entre los 4 mil y los 5 mil inmigrantes indocumentados que podrían ser deportados en el curso de las próximas semanas o meses, según fuentes en la oficina del sheriff, Michael Carona.

"Nuestra experiencia nos demuestra que, en un afán de deshacerse rápidamente de los indocumentados, se aceleran los procesos para deportarlos. Con esto, lamentablemente, seguimos constatando con tris- teza que se sigue privilegiando la respuesta policiaca en el tema de migración, con los riesgos que esto conlleva con la posible violación a los derechos de los inmigrantes que garantizan, por ejemplo, tratados como el de Viena", insistió Rubén Beltrán.

En defensa de su campaña de redadas y deportaciones, funcionarios de ICE consideraron como "altamente exitosa" una estrategia que tiene como fin ir a la "caza" de casi 590 mil inmigrantes indocumentados que tienen una orden de detención y deportación.

Según anunció Julie L. Myers, subsecretaria de Seguridad Interna y jefa del ICE, desde el establecimiento del programa para detener y deportar a fugitivos y criminales en el año de 2003, poco más de 61 mil indocumentados han sido deportados a sus países de origen.

"Muchos de los mil 300 que han sido detenidos y serán deportados son miembros que pertenecen a pandillas, predadores sexuales, asaltantes o secuestradores", dijo, al defender un programa que ha despertado la protesta de organizaciones defensoras de inmigrantes.