La policía se declaró en alerta el miércoles, luego que aparecieron varios carteles en esta ciudad fronteriza con Estados Unidos, los cuales advertían que más agentes policiales serían asesinados a menos que su jefe renunciara.
Ciudad Juárez, México.- Un día antes, el segundo oficial de mayor rango en la policía fue asesinado, junto con otros tres agentes.

En tanto, los médicos forenses practicaron las autopsias a los cadáveres de los cuatro policías, incluido Sacramento Pérez, brazo derecho del jefe policial y director de operaciones de la fuerza de 1.700 miembros.

Un grupo armado emboscó el martes por la tarde a los agentes mientras estaban sentados en su auto-patrulla, en una calle cercana al consulado estadounidense. No hay detenidos.

Medio centenar de agentes policiales han muerto en el último año, en ataques atribuidos a las bandas del narcotráfico que tratan de consolidar su control en el territorio. Muchos agentes han renunciado ante el temor de sufrir ataques, en ocasiones después de que sus nombres han sido publicados en listas de posibles blancos, dejadas en lugares públicos de Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas.

Al menos cuatro carteles de cartón, con mensajes manuscritos, aparecieron el miércoles en las puertas de algunos comercios.

Exigían la renuncia de Roberto Orduña, secretario de Seguridad Pública. De lo contrario, advertían, será asesinado un agente cada 48 horas, dijo Daniela González, vocera de la procuraduría general de justicia del estado de Chihuahua, donde se encuentra Ciudad Juárez.

El alcalde José Reyes Ferriz ofreció una conferencia de prensa en la que prometió su apoyo a Orduña, quien no aparece públicamente desde los asesinatos. El miércoles, Ferriz puso a la fuerza policial en ``alerta roja'', lo que significa que ningún agente puede realizar patrullajes en solitario en esta ciudad de 1,3 millón de habitantes.

Orduña asumió el cargo en mayo, en relevo de Guillermo Prieto, quien renunció días después de la muerte de su dirección de operaciones.

Las bandas del narcotráfico han desatado una ola de violencia sin precedentes desde el 2006, cuando el gobierno lanzó una ofensiva nacional contra la delincuencia organizada. Más de 6.000 personas han muerto en actos violentos en todo el país.

Más de 1.600 personas han muerto en Ciudad Juárez, la ciudad más violenta del país.

También el miércoles, la policía reportó el hallazgo de dos cadáveres, atados y con impactos de bala, dentro de un vehículo en Zihuatanejo, un poblado meridional en la costa del Pacífico.