Juan Alfredo Reyes Ramos
Evaristo Madero Marcos, dices que por años has soportado los ataques de mi persona. Es cierto, cuando fuiste alcalde de Parras por el Partido Acción Nacional hice señalamientos a tu errática función. Pero mientes porque sabes que durante los cuatro años que siguieron a tu trienio y que te dedicaste a tu empresa privada jamás te mencioné en alguno de mis artículos.
Evaristo Madero Marcos, dices que por años has soportado los ataques de mi persona. Es cierto, cuando fuiste alcalde de Parras por el Partido Acción Nacional hice señalamientos a tu errática función. Pero mientes porque sabes que durante los cuatro años que siguieron a tu trienio y que te dedicaste a tu empresa privada jamás te mencioné en alguno de mis artículos. Mientes cuando afirmas que "cobardemente me escondo tras la pluma" para atacarte, y digo que mientes, porque si fuera cobarde te atacaría de manera anónima, de manera panfletaria, cosa que no acostumbro ya que siempre firmo lo que escribo.

Publicaste un desplegado donde me llenas de adjetivos que nada tienen que ver con la función pública. Dices que las críticas que hago son en base a "chismes de comadres, sin soporte ni autoridad moral". Te lo digo en tu cara, Evaristo Madero Marcos, eres un roedor voraz, nada sabes de responsabilidad pública.

Dices que soy un forajido y si así fuera, mucho me extraña que no me haya mandado detener el agente del Ministerio Público de Parras, mismo con el que compartí la mesa el viernes antepasado, al igual que con el médico legista, el director del periódico El Fortín y el presidente del PRI municipal.

Cómo te atreves a decir que puedes salir a la calle "con la frente en alto" cuando has abusado de la hacienda pública, cuando sales en estado de ebriedad y, además, no tienes dignidad porque para ciertas celebraciones has presentado bailarinas de "table dance" lo cual, te convierte en un funcionario público que induce a la trata de personas.

Todos en Parras saben que con dinero público construiste una carretera a una de tus propiedades, finca que llamas "El Capricho". Dicha vía asfaltada va directo a tu finca y tuviste el descaro de llamarla "Circuito Vial Revolución" siendo que no sirve a nadie más que a tu propiedad.

¿Acaso don Francisco y don Gustavo Madero perdieron la vida para que un sobrino se hiciera "justicia" con la Revolución?

Asimismo Evaristo, en Parras sabemos que con la nómina municipal le pagas a personal de tu empresa, entre ellos al contador de tu negocio, Paulino González López, que en el Municipio aparece como "asesor financiero" y que no se presenta en la Alcaldía a laborar.

De hecho, tú tampoco te presentas a trabajar, si acaso acudes a la oficina un día a la semana y percibes un sueldo que no devengas. Dices que tu "modesto gabinete" está formado por funcionarios que a "diario dan la cara". ¿Te refieres acaso a los agiotistas, lenones y rateros que tratas como a vasallos?

Te digo que eres cobarde porque me agrediste en compañía del director de Alcoholes, Héctor Salas y el director de Protección Civil, Armando Aguilar. No te denuncié porque al día siguiente me llamaste para ofrecer una disculpa, la cual acepté porque te creí sincero. Ya no puedo ir a Parras por temor a tus represalias.

Con diferentes mensajeros me has amenazado que vas a desaparecerme. Antes de que esosuceda, informa a los parrenses cómo es que estás vendiendo el mercado municipal y lo peor, a los miembros de tu Cabildo. El año pasado fuiste el único alcalde de Coahuila que no rindió un informe público de su gestión. Y es cierto, Evaristo, en Parras soy un "forajido", dicho esto en su acepción del que vive desterrado o extrañado de su patria o casa. Ya no puedo volver a Parras, tus esbirros me lo impiden.