La Jornada
Martínez Luis presionó a subalternos para obtener "regalos"
México, D.F..- La Suprema Corte de Justicia de la Nación confirmó la destitución de José Luis Martínez Luis, juez de distrito, y determinó consignarlo ante el Ministerio Público Federal (MPF) por haber obtenido "beneficios adicionales a las contraprestaciones" que percibía por ley, después de que recibió de sus subalternos, mediante presiones, 10 tarjetas de telefonía celular de 500 pesos cada una; boletos de avión para un viaje redondo a Monterrey; un equipo de aire acondicionado para su hogar; un minicomponente de audio, y un televisor de pantalla plana con valor de 19 mil pesos.

En una decisión poco común, el pleno de ministros de la Corte resolvió también, en sesión privada, que la conducta del ahora ex juzgador fue "atípica, antijurídica, culpable y punible", además de que trataba a su personal de "forma despectiva con apodos y otras frases impropias".

Los ministros adoptaran la resolución después de que Martínez Luis presentara una queja administrativa contra el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) por su decisión de destituirlo del cargo de juez de distrito el pasado el 17 de octubre de 2007.

De acuerdo con el expediente 11/2007, en poder de La Jornada, el ex funcionario judicial que encabezaba un juzgado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, ingresó al Poder Judicial de la Federación en diciembre de 1987, fue secretario de tribunal y juez de distrito a partir del 3 de noviembre de 2004.

En este contexto, el CJF había establecido que "la antigüedad es un factor que, lejos de favorecerle, le depara perjuicio, ya que en la época en la que desplegó el actuar reprochado contaba con más de 16 años de experiencia en la carrera judicial, por lo que debió observar un comportamiento, probo, recto y honrado".

El proceso de remoción del ex funcionario comenzó a partir de un escrito fechado el 4 de septiembre de 2006, en el que cuatro oficiales administrativos del juzgado segundo de distrito en Tuxtla Gutiérrez interpusieron una queja en contra de Martínez Luis y de su secretario de acuerdos, José Luis Hernández Avila, por abuso de poder.

Los quejosos solicitaron al CJF una visita extraordinaria de la comisión de disciplina para investigar los hechos que denunciaban en su misiva.

En el texto se menciona que "en el primer cumpleaños del señor" como titular del juzgado, por conducto de Hernández Avila "se le antojó solicitar un viaje redondo en avión a la ciudad de Monterrey, lugar de donde dice ser originario; tuvimos que comprarle los boletos, así como un aire acondicionado y la instalación completa en su casa; 10 tarjetas de tiempo aire, de 500 pesos, por lo que a los oficiales nos obligaron a dar la cantidad de 150 pesos cada uno".

Para el año siguiente, quiso de regalo de cumpleaños una pantalla plana con valor aproximado de 19 mil pesos, "obligándonos a dar la cantidad de 250 pesos por oficial, bajo amenazas de que el que no diera iba a tener problemas con el titular (juez), y cuando pasamos con él para entregarle el regalo se hace el sorprendido como si no supiera que llevábamos el regalo que él mismo pidió".

Después, se agrega en el texto, Hernández Avila les dijo que al juez le hacía falta un minicomponente para su casa, "por lo que dimos obligadamente la cantidad de 130 pesos cada uno".

Con base en esa información, el CJF inició el proceso disciplinario correspondiente, hasta que en octubre de 2007 determinó la destitución del juez y del secretario Hernández Avila.

Sin embargo, cuando Martínez Luis se inconformó ante la Suprema Corte, los ministros resolvieron, además de ratificar su destitución, dar parte al Ministerio Público Federal para que actúe en consecuencia.