Seúl.- Corea del Norte ordenó que sus tropas se alisten en posición de combate a raíz de una maniobra militar conjunta entre Estados Unidos y Corea del Sur, informaron hoy medios locales.
El Comando General del Ejército norcoreano comunicó nuevamente a Corea del Sur, Estados Unidos y también a Japón que tales maniobras militares serán respondidas con la guerra. Si tratan de disparar contra el "satélite" que Pyongyang tiene previsto lanzar, el ejército norcoreano atacará las bases de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur.

En esta línea, la orden impartida a las fuerzas propias para que se alisten en posición de combate es una "medida de autodefensa para proteger la soberanía y la dignidad del país", según una declaración divulgada por los medios bajo control estatal.

Además, Pyongyang anunció que cortará el canal de comunicaciones militares con su vecino del sur durante los días que se prolonguen las maniobras. Se trata del último canal que se mantenía abierto entre ambos países.

Corea del Sur, Estados Unidos y Japón temen que el régimen comunista esté intentado probar un misil militar de largo alcance bajo el paraguas del lanzamiento de un satélite.

Sin embargo, pese a las amenazas de Pyongyang, en Corea del Sur comenzaron las maniobras militares anuales entre fuerzas locales y las estadounidenses. En estos ejercicios, que se prolongarán hasta el 20 de marzo, participan 26.000 soldados norteamericanos.

El jefe del comando conjunto surcoreano y estadounidense, Walter Sharp, subrayó que las maniobras anuales sólo tienen como objetivo la defensa.

Las últimas medidas dictadas por Corea del Norte han aumentado la tensión en la península coreana. En las últimas semanas, Pyongyang, que acusa a Corea del Sur de buscar una política de confrontación, ha amenazado varias veces al gobierno de Seúl con destruir el país.

Con todo, el enviado especial de Estados Unidos a Corea del Sur, Stephen Bosworth, señaló hoy que Washington quiere fomentar el diálogo con la cúpula de Pyongyang.