El cineasta de culto se manifestó a favor de que las películas se exhiban en el extranjero sólo en versión original y con subtítulos.
Moscú.- "El doblaje es casi un pecado", dijo el artista, de 63 años, durante una visita a Moscú este fin de semana. En opinión del director de "Blue Velvet" (1986) o "Mulholland Drive" (2001), los dobladores, con "sus voces exageradas" destruyen la atmósfera original del film y el carácter de los actores.

"Todos los ruidos quedan en un segundo plano", comentó en Moscú, donde inauguró además su exposición "The Air is on Fire", con pinturas y dibujos, y la muestra fotográfica "Fetish".

Lynch abogó además a favor de la meditación trascendental, que en su opinión amplía la conciencia y lleva a la paz interior. "Mi trabajo con la meditación no me puede liberar de todos los miedos.

Pero cuanto más amplia es la conciencia, hay menos miedos", lo cita el diario "Moskovski Komsomolez".

En sus varias presentaciones, Lynch señaló además que la meditación es muy buena contra el estrés, el miedo y las agresiones entre los niños. El artista, conocido por las escenas de extrema violencia que muestra, practica la técnica desde 1973, cuando estudiaba cine.