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Cd. de México.- Debido a que las ventajas del TLCAN ya se agotaron, México requiere ahora poner mayor atención en elevar sus niveles de competitividad, que es una de las variables que han propiciado mayores flujos de inversión en países de Europa del Este y Asia.
Así lo consideró el economista en jefe para México de BBVA-Bancomer, Adolfo Albo, al presentar la nueva etapa de la revista Situación Sectorial-Regional de Servicios de Estudios Económicos de Bancomer.

De acuerdo con el artículo "Inversión extranjera en México: viviendo de glorias pasadas", contenido en la publicación, en términos absolutos a partir de 2000 la tendencia de la inversión en México en proporción al Producto Interno Bruto (PIB) ha sido menor.

Señala que luego de un impulso a este rubro derivado de Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), desde su entrada en vigor en 1994, hoy este instrumento perdió ventaja y requiere aplicar estrategias internas, sobre todo en el rubro de competitividad.

En conferencia de prensa, Adolfo Albo consideró que México podrá superar esta situación a través de un impulso a la competitividad, modificaciones al marco regulatorio y el fortalecimiento de las instituciones.

Según el estudio, luego de los procesos de apertura comercial, México pasó de 11.4 mil millones de dólares a sólo 20.4 mil millones de dólares de 1994 al 2006 en materia de Inversión Extranjera Directa (IED).

Aclaró que se debe considerar la entrada en vigor del TLCAN, pues el nivel alcanzado en 2006 fue de 2.3 por ciento del PIB, similar al observado en 1994.

Asimismo, señaló que alrededor del 50 por ciento de la cifra de inversión reportada se refiere a nuevas inversiones y la otra parte corresponde a cuentas entre filiales y reinversión de utilidades de importación de maquinaria por parte de maquiladoras.

Albo mencionó que respecto a la inversión de hace una década, la inyección de capitales en nuevos proyectos en el país pasó de 6.4 mil millones de dólares a tan sólo 7.5 mil millones de dólares.

A partir del año 2000, abundó, el principal impulso de la inversión provino del cambio de los servicios, contrario al comportamiento que se había dado de inversión de manufactura.

Así, aunque las manufacturas aún son las más importantes, su participación en el total de inversión extranjera pasó de 61 por ciento en el periodo 1994-1999 a 49 por ciento en el lapso 2000-2006, en tanto que servicios aumentó de 19 a 35 por ciento.

El economista dijo que al igual que el resto de América Latina, México necesita mejorar su reglamentación y eliminar la burocracia exesiva.

De esta forma, el estudio recomienda que México avance en la construcción de un entorno atractivo y un ambiente competitivo que atraiga las inversiones en el país.

Para ello, plantea, se requieren más reformas para elevar el potencial de crecimiento de la economía y en consecuencia el nivel de empleo.