El papa Benedicto XVI oficia una homilía en el Estadio Olímpico de Berlín, Alemania, ante más de 60,000 creyentes. Foto EFE
Benedicto, que fue recibido con un largo aplauso por los diputados, estableció también una diferencia entre la religión y la dignidad humana.
Berlín, Alemania.- El papa Benedicto XVI defendió hoy las raíces cristianas de Europa durante un discurso de fuerte contenido teológico y filosófico ante el Parlamento en Berlín.

En uno de los puntos más esperados y controvertidos de su primera visita oficial a Alemania, el pontífice elogió también el movimiento ecologista y la resistencia contra el nazismo.

"La cultura europea surge del encuentro de Jerusalén, Atenas y Roma, del encuentro entre la fe en Dios de Israel, la filosofía racional de los griegos y el derecho romano", señaló el pontífice ante la Cámara baja del Parlamento (Bundestag).

"Ignorar esto o considerarlo simplemente como parte del pasado sería una amputación de nuestra cultura", añadió.

Benedicto, que fue recibido con un largo aplauso por los diputados, estableció también una diferencia entre la religión y la dignidad humana, por una lado, y la ley por el otro.

"En la mayor parte de materias legislables, la mayoría puede ser un criterio. Pero cuando se trata de la dignidad del ser humano y la humanidad, el principio de la mayoría es insuficiente".

"Con esta convicción lucharon los combatientes de la Resistencia contra el régimen nazi y otros regímenes totalitarios (...) Para ellos era una evidencia indiscutible que el derecho vigente era en realidad una injusticia".

El papa elogió también el surgimiento del movimiento ecologista en los años 70. "Debemos escuchar la lengua de la naturaleza y responder a ella adecuadamente", señaló.

"Hay una ecología del ser humano. El hombre tiene una naturaleza y hay que respetarla. El hombre no se hace a sí mismo".

El discurso del papa en el Bundestag, uno de los puntos fuertes de su primera visita oficial a Alemania (del 22 al 25 de septiembre), que comenzó hoy con una recepción oficial por parte del presidente Christian Wulff en el Palacio de Bellevue y siguió con un encuentro con la canciller Angela Merkel.

El discurso de hoy fue el primero de un papa ante el Bundestag y estuvo precedido por una fuerte polémica.

Al menos 100 de los 620 diputados anunciaron que abandonarían el hemiciclo durante el acto al considerar que era incompatible con la neutralidad religiosa del Estado alemán.

Muchos de ellos se unieron a la protesta que que tuvo lugar en la cercana Potsdamer Platz, donde más 20,000 personas se manifestaron contra la moral sexual del Vaticano y la presencia del papa en el Parlamento.

Otros cientos de personas se concentraron además en la simbólica Puerta de Brandeburgo por el escándalo de abusos en instituciones católicas.

Los defensores del discurso defendieron que el papa fue invitado y que compareció en calidad de jefe de Estado en el marco de una visita oficial.