En sitio de El Mirador fue presentada una pieza que muestra a Hunapú e Ixbalanqué. Fue realizado en piedra 200 años antes de la era cristiana.
Guatemala.- La mitológica historia sobre la existencia de los gemelos Hunapú e Ixbalanqué, protagonistas de la creación del mundo en el Popol Vuh, libro sagrado de la milenaria cultura Maya, quedó plasmada en piedra 200 años antes del inicio de la era cristiana, informa hoy la prensa guatemalteca.

Un friso que muestra a los gemelos "nadando entre monstruos celestiales" después de recuperar la cabeza de su padre Hun Hunapú, decapitado por los señores de Xibalba, gobernadores del inframundo, fue presentado el sábado en el sitio arqueológico El Mirador, ubicado a unos 400 kilómetros al norte de la capital.

El descubrimiento, publican hoy medios locales, fue realizado por un grupo de arqueólogos dirigidos por el estadounidense Richard Hansen, y presentado oficialmente ayer en El Mirador por las autoridades.

Con ese descubrimiento, dijo Hansen al diario Prensa Libre, "se comprueba que Ixbalanqué y Hunapú ya existían 300 años antes de Cristo, con lo que se confirma la originalidad de la creación divina en la civilización maya".

La pieza de unos cuatro metros de largo y tres de altura, construida en piedra caliza y estuco, representa la misma imagen que aparece en el manuscrito original del Popol Vuh que en 1701 fue encontrado por el fraile español Francisco Jiménez, durante el período de conquista y colonización de las regiones habitadas por los mayas.

"Algunos no le dan credibilidad al Popol Vuh, porque dicen que tiene influencia cristiana, pero con este hallazgo se demuestra que la cultura Maya ya tenía conocimiento de esa historia", señaló el arqueólogo estadounidense.

El Popol Vuh narra la forma en que fue creado el mundo según la cosmovisión de los mayas, y en la actualidad es considerado el libro sagrado de los indígenas descendientes de esa milenaria cultura.

La pieza, perteneciente al período preclásico, fue descubierta de forma "accidental", mientras los arqueólogos trabajaban en El Mirador en la restauración de un sistema de canales hidráulicos que abastecían a esa ciudad maya.

El friso fue encontrado en la parte central de una especie de piscina en la que los gobernantes se bañan y realizaban sacrificios.

Según los expertos, la cuenca de El Mirador sería la primera y más grande las ciudades mayas, fue descubierta en 1930, y es cuatro veces más grande que el centro arqueológico de Tikal, la metrópoli maya más conocida.

Está ubicada dentro de la espesa selva del departamento de Petén, al norte de Guatemala, y debido a que no existe una carretera que lleve hacia el sitio, se debe ingresar caminando durante dos días.