El Universal
El desplome en las acciones de Citigroup y el polémico aumento de participación del gobierno de Estados Unidos en ese grupo (dueño de Banamex) han despertado el interés de un nuevo tirador mexicano: una mezcla de financieros y políticos
El desplome en las acciones de Citigroup y el polémico aumento de participación del gobierno de Estados Unidos en ese grupo (dueño de Banamex) han despertado el interés de un nuevo tirador mexicano: una mezcla de financieros y políticos.

Ayer se conoció en el sector bancario que Banorte e Interacciones, cuyos dueños son Roberto González Barrera y Carlos Hank Rohn (emparentados por el matrimonio de sus hijos), buscan comprar Banamex, con apoyo y cabildeo de dirigentes del PRI.

La oportunidad se les abre si el gobierno mexicano aplica el artículo 13 de la Ley de Instituciones de Crédito, que prohíbe a gobiernos extranjeros participar en el capital de los bancos nacionales. Entonces, Citigroup se vería obligado a vender Banamex, porque el gobierno de Barack Obama aumentó su tenencia de 7.8% a 37%.

Pero si se decide que el consorcio puede quedarse en el país a pesar de su actual composición accionaria, el grupo González Barrera-Hank se verá limitado a pujar.

El gobierno de México prometió tomar una decisión la próxima semana.

Por lo pronto, esta alianza tuvo un avance fuerte ayer. Los senadores del PRI, coordinados por Manlio Fabio Beltrones, lograron un exhorto al Ejecutivo federal para que "salvaguarde la rectoría del Estado sobre el sistema bancario nacional". Es decir, que obligue a vender.

Un día antes, otro grupo tirador, encabezado por Roberto Hernández y Manuel Medina Mora, presidente y directivo del mismo Banamex, compraron millones de acciones cuyo precio cerró ayer en 1.02 dólares, cuando en meses pasados llegaron a costar hasta 50 dólares.