Stephanía Cardoso / El Guardián
Saltillo, Coah.- Tremendo alboroto se armó la noche de ayer en el centro, cuando un policía municipal chocó la unidad en la que acudía a dejar a unos detenidos, y los vecinos aprovechando la situación cerrando la calle, para exigir a las autoridades policíacas que quitaran el vado ubicado en el cruce de Armillita y Castelar, el cual ha causado múltiples accidentes.
Todo comenzó la noche de ayer, cuando vía radio le piden a la unidad 6145, conducida por el oficial Alejandro Estrada Nuncio, que acudiera al cruce de Ocampo y Allende, para una petición familiar.

En ese lugar ya lo aguardaba un policía estatal, de los que custodian el Palacio de Gobierno, con una pareja de jóvenes, el uniformado había ayudado a Gabriela Coronado Cisneros, de 18 años, pues al salir de la zapatería donde trabaja su esposo Alfredo Gaytán Nava comenzó a agredirla física y verbalmente.

Tras este hecho, la ofendida pidió que se lo llevaran detenido, que no quería saber nada de él, por tal motivo lo subieron a la unidad para poner al aprovechado tras las rejas y que Gabriela acudiera a ratificar la demanda.

Pero el pleito aún se encontraba fuerte, según comenta Estrada Nuncio, por lo que como dos pequeños, el par de esposos con domicilio en la calle Evaristo Madero 939 de la colonia Aguila de Oro seguían manoteando en el interior de la unidad.

Por lo que el policía volteo la cabeza pidiéndoles que se calmaran, pero justo en ese momento, avanzaba hacia el oriente de Castelar y sus ruedas pasaban por el trágico vado, lo que ocasionó que perdiera el control hacia su lado izquierdo provocando que impactara un Pointer 2002, con placas FAY3433, el cual se encontraba estacionado fuera de la casa marcada con el número 1119, propiedad de David Martínez Aldana.

El oficial de inmediato bajó de la unidad y preguntó a sus dos acompañantes de momento, cómo estaban, Alfredo sólo tenía una de sus piernas atrapada en el asiento delantero, tras zafársela, la gente se comunicó al 066 para pedir una ambulancia.

Paramédicos de Bomberos llegaron al lugar, quienes entre la bola de gente, atendieron al policía al cual trasladaron al Hospital Universitario.

El incidente sirvió para que la pareja de tórtolos se contentara y ella le dijera "Freddy, mi amor, ve a que te chequen", pero queriendo sacar provecho de la situación, él respondía que no, que no le quería echar la culpa al policía, que él nada más se quería ir a su casa, pero de todas formas siguió detenido.