Washington, EU.- La actriz y presentadora estadounidense Ellen DeGeneres comenzó hoy su programa "The Ellen DeGeneres Show" llorando y reconociendo que aunque seas famoso y conocido si uno no está con buen ánimo no se puede disimular y todo debido a un problema con un perro en adopción.
En imágenes cedidas por el espacio, los espectadores pudieron ver cómo la actriz comenzó el programa llorando desconsoladamente y usando varios pañuelos para enjugar las lágrimas.

Tras lograr recuperar la palabra relató lo difícil que resulta hablar ante la audiencia cuando uno "vive momentos tan difíciles como los actuales".

El problema, explicó DeGeneres a la audiencia, se originó cuando ella y su compañera sentimental Portia de Rossi adoptaron el pasado 20 de septiembre en una agencia a un perro Grifón de Bruselas llamado Iggy, que, posteriormente, regalaron a su peluquero porque no podía convivir con los gatos de la artista.

Ahora la agencia se lo ha retirado a la nueva familia de adopción, lo que tiene en un mar de lágrimas a la presentadora.

Al hacer eso, DeGeneres violó el acuerdo con la agencia, algo que, dijo, hizo sin querer porque no había leído la letra pequeña del acuerdo con la agencia "Mutts and moms".

La agencia descubrió los hechos cuando un día llamó a la casa de la pareja para averiguar cómo era la nueva vida de Iggy y le contestaron que lo habían regalado.

"Parece ser que firmé un papel en el que decía que si Iggy no funcionaba debía devolverlo a la agencia y no a otra casa", dijo Ellen DeGeneres, y agregó: "pensé que había hecho algo bueno e intenté buscar un buen hogar para el perro porque yo no me lo podía quedar".

Además, la actriz y presentadora señaló que las hijas del peluquero, de 12 y 11 años, se habían encariñado con Iggy y estaban destrozadas porque la agencia decidió quitarles el can.

"Me siento totalmente responsable por ello y lo siento mucho. Les ruego que devuelvan a ese perro a la familia. No es su culpa, no debí haberlo regalado; pero, por favor, devuélvanlo", explicó la actriz.