Foto: Vanguardia/ Archivo
El Universal
Considerado de alto riesgo para la sociedad, con coeficiente intelectual bajo, el llamado "Niño Sicario", presenta trastorno disocial, que se caracteriza por la realización de conductas agresivas, transgresoras de normas sociales y jurídicas
El pronóstico de reinserción social de Édgar "N", El Ponchis es malo, indica el estudio de su personalidad realizado en su estadía en el Centro de Medidas Privativas de la Libertad (Cempla) de Morelos. Según el texto, el joven incluso podría retornar a la delincuencia de una forma más violenta.

"Es probable que una vez en libertad se integre a bandas delictivas importantes y su grado de peligrosidad se eleve considerablemente", indica el estudio fechado el 16 de febrero de 2012.

Considerado de alto riesgo para la sociedad, con coeficiente intelectual bajo, el llamado "Niño Sicario", presenta trastorno disocial, que se caracteriza por la realización de conductas agresivas, transgresoras de normas sociales y jurídicas.

Lo anterior, indica el estudio, quedó de manifiesto en las actos cometidos por el joven (confesó haber decapitado a cuatro personas). Además, su grado de agresividad es alto, lo mismo que su egocentrismo e indiferencia afectiva (no se interesa por los demás).

El pasado 26 de noviembre, EL UNIVERSAL publicó declaraciones de José Manuel Serrano, ex fiscal de Justicia para Adolescentes de Morelos, quien reconoció las repercusiones de la desintegración familiar y entorno social en la vida del adolescente de 17 años.

"Sus amigos siempre fueron mayores de edad; su gran amigo, era Julio de Jesús, El Negro Radilla -jefe del Cártel del Pacífico Sur-, novio de una de sus hermanas, quien lo ingresó al cártel, primero como tirador de droga, por lo que percibía buen dinero".

Serrano agregó que durante su reclusión, sólo fue visitado por su tía, una hermana y dos sobrinas.

A los 13 años, El Ponchis fue detenido (el 3 de diciembre de 2010), en el Aeropuerto Mariano Matamoros de Xochitepec, Morelos. Su intención era llegar a San Diego, California (Estados Unidos); viajaba con sus dos hermanas, Isabel y Lina, quienes también fueron aprehendidas.

Estuvo recluido por haber cometido delitos contra la salud, en su modalidad de transportación de cocaína y mariguana, posesión de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, delincuencia organizada con fines de secuestro y homicidio doloso.

El 26 de noviembre, El Ponchis concluyó sus años de reclusión y fue trasladado a la Ciudad de México para ser enviado a EU, donde viven sus padres.

Según el perfil elaborado por el Cempla de Morelos, El Ponchis no se sujeta a las reglas, muestra descontento y agresividad.

Su vida delictiva es resultado de provenir de una familia desestructurada, desorganizada, disfuncional y altamente criminógena, pues sus padres estaban vinculados con las drogas y su distribución. Fueron detenidos en diversas ocasiones e incluso maltrataban a sus seis hijos, por lo que la Corte de San Diego decidió quitar la tutela a su mamá, en 1998, y dársela a su abuela paterna Carmela, quien vivía en Morelos.