Jerusalén.- Un astronauta judío saludó a Israel desde el espacio y el público intentó batir una marca del mayor número de personas cantando el himno nacional, como parte de los festejos por el 60 aniversario del Estado judío.
Las festividades incluyeron fuegos artificiales, demostraciones de la Fuerza Aérea y un tumultuoso cumpleaños para todos aquellos nacidos en el día que fue fundado el estado judío.

Los festejos comenzaron la tarde del miércoles, con un gran sentimiento nacional de orgullo, pero al mismo tiempo incertidumbre sobre el futuro y profundas dudas sobre un acuerdo de paz con los palestinos. Seis décadas después de sacudirse las cenizas del Holocausto, el estado judío sigue amenazado desde el exterior y por una crisis de identidad. Israel, con 60 años, es una paradoja de exuberancia y desesperación: un país que aguanta ataques con cohetes casi diariamente al mismo tiempo que produce científicos descubridores de la tecnología de comunicaciones más avanzada.

La ocupación durante 41 años de los territorios palestinos le granjeó la condena internacional. Empero, Israel es una democracia próspera y refugio del judaísmo mundial.

Sombras
El Día de la Independencia se vio empañado esta vez por una investigación delictiva en torno al primer ministro Ehud Olmert, cuyos apuros legales han puesto en tela de juicio su supervivencia, al mismo tiempo que intenta lograr un tratado de paz con los palestinos en Cisjordania.

Los israelíes arrinconaron sus frustraciones políticas para festejar debidamente el aniversario más gozoso desde el 14 de mayo de 1948 que cada año es observado en Israel conforme al calendario hebreo.
Los festejos de la independencia comenzaron cuando concluyó la observación del Día de los Caídos en las Guerras, un desgarrador contraste entre la solemnidad y la alegría que resalta la relación entre los militares y la existencia de Israel.