Rosendo Zavala
Bajo los influjos del alcohol hombre se cuelga de la rama de un árbol
En medio de la más completa soledad, un hombre decidió acabar con su vida colgándose en el árbol que durante mucho tiempo le sirvió de cobijo para embriagarse con sus amigos.

Utilizando un cable eléctrico para concretar su trágico deseo, Néstor Corral Morales partió al otro mundo cuando ató el cordón en una rama baja del trueno ubicado sobre la calle 27 de la colonia Lomas de Zapalinamé.

Una vida sin sentido
Desde hace varios días, el infortunado de 49 años salió de su casa en el número 340 de la calle 29, buscando el único pasatiempo que desde siempre le había llamado la atención: la botella.

Convencido de querer repetir la aventura, el bebedor llegó hasta el sitio donde un pequeño árbol se convertía en su confidente, mientras sus conocidos se paraban de vez en cuando para brindarle un saludo furtivo que se perdía en el mundo del vicio.

Tras combatir al fantasma del desempleo con vino, el hombre sin quehacer llegó al sábado ignorando que sus minutos estaban contados, porque siguió bebiendo hasta el final.

Y es que alrededor de las 10:00 horas, Néstor seguía sentado en las afueras de la casa por donde se reunía continuamente, mientras el tiempo pasaba y la idea de no seguir sufriendo comenzaba a tomar forma de manera vertiginosa.

La muerte irónica
Cuando el sábado mostraba en pleno los estragos del calor, el hombre tomó el cable de electricidad que se convirtió en su pasaporte mortal, pues de manera pausada anudó la tira de plástico sobre la gruesa rama del árbol.

Programando su fin de manera metódica, el desempleado se quitó los zapatos y luego se recostó bajo el ramal tranquilamente, para posteriormente colocarse la soga al cuello que estaba atada a unos 30 centímetros de altura sobre el suelo.

Con el escenario dispuesto, el fallecido se puso firme sobre el terreno pedregoso y la naturaleza hizo el resto, pues ya acostado habría comenzado a moverse de manera que las ataduras del cuello le cortaron la respiración paulatinamente.

Terrible hallazgo
Minutos antes de las 11:00 horas, Lino López llegó al lugar para cortar la maleza y cuando se acercó al cuerpo de su amigo se percató de lo sucedido, corriendo a la casa de Valente para decirle que su hermano se había colgado. Con el corazón dando vuelcos y rezando para que la noticia fuera falsa, Valente llegó al lugar indicado pero tan sólo para sufrir, porque de inmediato se percató de que Néstor ya no tenía vida.

Buscando reanimarlo mientras la Cruz Roja acudía a su llamado, el desconsolado deudo intentaba revivir al fallecido sin lograrlo, hecho que fue confirmado por los paramédicos que prestaron el servicio.

Imaginando las causas que pudieron haber orillado a Néstor al suicidio, Valente seguía pensando sin encontrar respuestas, mientras comentaba a Lino que su hermano nunca le había manifestado la intención de atentar contra su vida.

Durante más de una hora, el agente del Ministerio Público Everardo Rosales se acompañó de su gente para comenzar las indagatorias en torno al caso, que aunque tenía aspecto de homicidio terminó por confirmarse como un suicidio más.

Luego de recabar evidencias y acordonar el área, el cuerpo de Néstor fue trasladado al Semefo, donde se le practicó la necropsia que confirmó la asfixia por ahorcamiento que le quitó la vida.