La apuestas ilegales han costado finalmente la carrera a Kotomitsuki, de 34 años.
Tokio, Japón.- Un escándalo de apuestas ilegales que se ha extendido en el mundo del sumo ha provocado la expulsión del ozeki (campeón) Kotomitsuki, una de las más importantes figuras de este deporte de lucha en Japón, informó hoy la prensa nipona.

La decisión la tomó la Asociación Japonesa de Sumo (JSA) en una reunión extraordinaria este domingo para intentar poner freno a un escándalo de apuestas supuestamente organizadas por la "Yakuza" (crimen organizado japonés), que ha afectado a un gran número de luchadores y establos (escuelas de sumo).

La apuestas ilegales han costado finalmente la carrera a Kotomitsuki, de 34 años, y a un jefe de establo, Otake, de 42, quienes reconocieron haber acumulado importantes deudas y haber sido extorsionados por grupos criminales.

Esta es la primera vez que la Asociación Japonesa de Sumo expulsa a un ozeki, el segundo mayor rango entre los luchadores de este deporte y sólo superado por el yokozuna o gran campeón Hakuho.

Según reveló en mayo el semanario "Shincho", Kotomitsuki y Otake habrían participado en apuestas ilegales sobre partidos de béisbol supuestamente organizadas por la "Yakuza", lo que les habría llevado a acumular deudas que en el caso del ozeki llegaban a los 100 millones de yenes (907.429 euros).

Al menos 29 luchadores, entrenadores y otros miembros de la JSA admitieron el mes pasado haber hecho apuestas irregulares sobre partidos de baloncesto, mientras que otros 33 admitieron haber apostado en actividades como juegos de cartas o torneos de golf.

Este escándalo ha costado a 14 luchadores su participación en el torneo de verano de Nagoya, que comenzará el 11 de julio, pese a que su celebración se había puesto en duda debido al alcance de las expulsiones.

La salida de Kotomitsuki, uno de los luchadores japoneses más populares entre los aficionados, supone un nuevo golpe para el sumo, que ya se ha visto salpicado en los últimos años por otros escándalos relacionados con la vida nocturna de los luchadores o la posesión y consumo de marihuana.

Los aficionados japoneses son muy críticos con las irregularidades en el mundo del sumo, ya que se exige que los luchadores se comporten de manera ejemplar de cara al público.