La Jornada
Voces mexicanas es un compendio poético musical que comprende 25 años del trabajo de Ofelia Medina, quien primero retomó la poesía de Sor Juana para realizar versiones populares con mariachi de sus poemas amorosos, las cuales suenan "como canciones rancheritas".
México, D.F..- Mujer crítica, activista social y quien se define como trashumante, Ofelia Medina manifiesta: "Frida Kahlo tocó mi infantil erotismo desde que tenía 11 años, me miré en sus ojos y creí que me estaba viendo a mí misma".

La rememoración surge a propósito del espectáculo Voces mexicanas que la primera actriz presentará dos fines de semana, a partir de hoy, en el Multiforo Ollin Kan, donde encarnará a tres emblemáticas mujeres de la cultura mexicana: Sor Juana Inés de la Cruz, Rosario Castellanos y Frida Kahlo.

El encuentro de Ofelia Medina con la pintora la marcó desde sus primeros años. "Sé que es una locura, soy consciente de que es parte de una ezquizofrenia o algo así que padecemos los actores, incluso algunas veces he sentido hasta miedo de ver fotos de Frida, porque pienso que soy yo".

Kahlo, admite la actriz, "es una adicción que tengo desde los 11 años cuando entré a su casa; fue un shock y una descarga de adrenalina impresionante".

Inmediatez de la vida

Las manos de Ofelia Medina se mueven al ritmo de su voz y durante la charla con La Jornada deambula entre varios sentimientos: nostalgia, alegría, coraje, impotencia "y la inmediatez" de la vida.

Esa diversidad de sentimientos emergieron al abordar temas como el de las tres mujeres que asume en Voces mexicanas, así como lo que acontece en la política nacional, los campamentos de Acteal, la violencia, los niños muertos por desnutrición, la injusticia, la crisis en el ámbito teatral y sus próximos proyectos.

Sobre las tres mujeres que interpretará en el espectáculo que presentará en el foro de Tlalpan, Ofelia Medina asegura que este trío convergió "en la muerte prematura, el amor desgarrador y la poesía que cada una tenía.

"Esas mujeres -enfatiza- al tiempo que eran muy vitales también eran autodestructivas."

Voces mexicanas es un compendio poético musical que comprende 25 años del trabajo de Ofelia Medina, quien primero retomó la poesía de Sor Juana para realizar versiones populares con mariachi de sus poemas amorosos, las cuales suenan "como canciones rancheritas".

En 1998, Medina memorizó los poemas de Rosario Castellanos y los articuló como una "obra dramática", la cual se tituló Intimamente, Rosario de Chiapas.

Con Frida, continúa la actriz, "inicié en 2006 para su centenario y básicamente adapté textos de su diario, cartas y sus canciones favoritas".

En la voz de Ofelia Medina se escuchan La tequilera, Por un amor, El venadito, En tierra mexicana y La bruja.

"Hay textos de su diario donde habla de Diego, de los gringos y de la Revolución y muestra su filosofía de vida y lo poeta que era."

Lo cierto es que las tres mujeres mueren de manera prematura: "a Sor Juana, además de que "la destruye el mundo", contrae la peste; Rosario fallece en un extraño accidente y Frida sucumbe tras todos esos dolores que la embargaban. Era un vieja joven que a los 50 parecía de 98 años".

Además, subraya, las tres se mueren de amor, no cursi ni romántico, sino desgarrador y "esa lucha para mí como actriz es sadomasoquista, porque la disfruto mucho, pero también la sufro mucho al hacerla".

Las tres ideas poético-musicales son acompañadas por los maestros Angel Chacón, en los arreglos musicales; Federico Luna, con su armónica, y Leo Soqui, con el acordeón.

Montajes en Acteal

-¿Cómo termina anímicamente después del espectáculo?

-En la adrenalina, quedo como eléctrica.

A la par de Voces mexicanas, Ofelia Medina duerme cada mes en los campamentos de Acteal, donde monta sus espectáculos en teatros, bares, restaurantes o universidades, además participará en el montaje Las arpías y escribe desde hace varios años un libreto para cine titulado Tortilla. Este último es una película sobre un niño maya contemporáneo y sucede en la península de Yucatán".

La filmación será realizada con lo que se conoce como "cine dogma", donde no hay escenografía, los personajes son reales y se graba sólo una vez.

-¿Qué le falta por hacer?

-Lo que me falta es tiempo, no pienso en eso. Claro que tengo muchas ideas, pero no pienso en el futuro ni en el pasado. La inmediatez en mí es terrible y casi siempre me pongo flojita y navego -responde riendo.

"Agradezco todavía estar en el escenario, porque cada vez es más difícil hacer teatro en México; a nosotros nos metieron un electrochoque con lo de la influenza y el teatro se fulminó.

"Fue un golpe al espectáculo en México del cual todavía no nos recuperamos y si a eso le sumamos los 50 muertos diarios en las calles y que la gente no quiere salir además, porque todo es carísimo, imagínate."

Sólo, aclara, "me queda pedir que la gente vaya al teatro porque los espacios culturales son el antídoto contra la violencia".

Sobre Chiapas, donde también de manera permanente acude a los campamentos, Ofelia Medina dice que la pobreza y la violencia son imbatibles en ese lugar del sureste.

"En los campamentos de desplazados en Acteal, todavía hay miles de zapatistas y a diario se entregan más de mil despensas; la violencia y el acoso paramilitar es cotidiano; además, pasamos seis meses sin agua y otros seis con avalanchas de lodo. Vivir esos dos mundos es un privilegio pero cada vez es más doloroso."

Y enfatiza: "Cada día es peor y lo es por la estupidez en la que estamos sumergidos, la desactivación social es increíble."

Voces mexicanas, con entrada gratuita para el público, se presentará hoy y mañana y los domingos 23 y 30 de agosto en el Multiforo Cultural Ollin Kan, ubicado en avenida San Fernando, esquina Juárez, colonia Centro, en Tlalpan.