La exposición `El Caballo' explora los orígenes de la familia equina, que se remontan a más de 50 millones de años
La relación entre los hombres y los caballos y cómo éstos han influido en algunos de los grandes cambios de la civilización que van desde el transporte o el comercio a la guerra, forman parte de la exposición que abrió sus puertas al público en el Museo de Historia Natural de Estados Unidos, en la Gran Manzana.

"El Caballo" es el título de esta exhibición que puede contemplarse del 17 de mayo al 4 de enero de 2009 y que, además de examinar la extraordinaria relación entre hombres y caballos, que llevó hasta su domesticación, explora sobre los orígenes de la familia equina, que se remontan a más de 50 millones de años.

"Queríamos que fuera una exposición muy internacional, porque, aunque la historia es muy similar en todas partes -los caballos fueron las máquinas anteriores a la invención de la máquina de vapor-, en cada caso hay algo diferente y nos interesa mostrar cómo reaccionó cada cultura al uso del caballo", dijo el comisario de la exhibición, Ross McPhee.

Los expertos han elegido desde fósiles espectaculares a armaduras equinas utilizadas en la Edad Media, a objetos deportivos y culturales vinculados al mundo del caballo, además de haber introducido elementos interactivos para que los más pequeños puedan conocer mejor a uno de los mejores amigos del hombre.

El Museo de Historia Natural de Nueva York, un escenario muy popular por haber sido filmado para el cine en numerosas ocasiones como con la taquillera "Una Noche en el Museo", ha reunido objetos de muchos países como Afganistán, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, China, España, Francia, Alemania, Grecia, India, Irán, Italia, Japón, Mongolia, Perú, Rusia, Reino Unido, Siria y Tíbet, entre otros.

"Hacía tiempo que queríamos hacer una exposición que ahondara en la relación entre el ser humano y el caballo", dijo McPhee, que señaló que "fue un gran rompecabezas reunir todo lo que mostramos aquí", con objetos de la colección del Museo y otros prestados por diferentes instituciones.

"Fuimos allá adonde pudimos, como Alemania, donde perseguíamos mostrar la importancia del caballo en la Edad Media, o a Oriente Medio, donde se dieron muchos de los pasos hacia la domesticación del caballo", agregó.

Una pantalla gigante que muestra a un caballo en movimiento recibe al visitante, que también puede jugar con otras interactivas para ver la anatomía y biología de un caballo o conocer todas las especies equinas que existían hace 10 millones de años en lo que hoy es el estado de Nebraska, en pleno centro de Estados Unidos.

La exposición se ha dividido en varias partes que muestran la evolución de los equinos, su relación con los cazadores, su domesticación, la naturaleza de estos animales y su utilización en las guerras antiguas, en las que fue un verdadero carro de combate, a su presencia en el mundo del trabajo, el comercio y el transporte o lo que representan como símbolo de poder y nobleza.

Así se pueden conocer curiosidades como que en 2002, durante la guerra de Afganistán, las fuerzas especiales de EEUU tuvieron que recurrir a los caballos en las áreas donde era imposible utilizar otro transporte o que en 1900, unos 130 mil caballos "trabajaban" en Manhattan, una cifra que multiplica por 10 los taxis que hoy circulan en la Gran Manzana. "Mientras haya personas en este mundo, habrá caballos y viceversa", señaló el experto, que recordó que la familia equina incluye también a las cebras, los asnos y los burros. "Lo que diferencia al caballo que nosotros entendemos como doméstico es una serie de elementos, como que son animales sociales, que quieren estar los unos con los otros o que están organizados matriarcalmente", agregó. McPhee se refirió también a la desaparición del pollino ibérico, lo que consideró que "forma parte de una especie de trágica repetición. Hay especies muy presionadas debido a la expansión de las zonas habitadas por el hombre.

Pero se debe tener en cuenta que los caballos forman parte del paisaje natural y hay muchos esfuerzos para que siga siendo así". "Los caballos no sólo evolucionaron en Norteamérica, sino que vivieron aquí hasta que hace 10 mil años se extinguieron. Los conquistadores los reintrodujeron, son parte de nuestra fauna y se deben cuidar", señaló.

Otro aspecto de estos animales reflejado en la muestra, destacó su comisario, es que "hay muchos países aún en los que los caballos desempeñan un papel económico muy importante, ya que no tienen el mismo acceso a la maquinaria" que en sociedades más ricas. Además, la cercanía entre el hombre y el caballo ha hecho que "haya crecido mucho en los últimos años el concepto de caballo como compañero, y hayan surgido iniciativas como la equitación terapéutica, algo que antes no existía y que permite que muchas personas recuperen ciertas funciones por el mero hecho de aprender a lidiar con un caballo", precisó.