Un grupo de activistas anti nucleares bloquean la entrada al lugar donde se desarrolla la reunión general de accionistas del consorcio eléctrico RWE en Essen, Alemania, hoy, miércoles 20 de abril de 2010.
Cerca de 200 personas hicieron un plantón ante la entrada del edificio para bloquear el acceso a los cerca de 5,000 accionistas.
Essen, Alemania.- Un grupo de activistas antinucleares entorpeció hoy la celebración de la asamblea general de accionistas del grupo energético alemán RWE en la ciudad de Essen.

Cerca de 200 personas hicieron un plantón ante la entrada del edificio para bloquear el acceso a los cerca de 5,000 accionistas. En sus pancartas y consignas, exigían el abandono inmediato de la energía nuclear y criticaban el proceder de la empresa.

También muchos de los accionistas criticaron a la directiva de RWE por no haber apoyado la decisión que la canciller Angela Merkel tomó tras el desastre en la planta japonesa de Fukushima, de suspender por tres meses la prolongación de la vida útil de las centrales atómicas alemanas que había aprobado el año pasado.

Su gobierno también cerró temporalmente las plantas más antiguas, para someterlas a una exhaustiva revisión. Hoy se espera una intensa discusión al respecto.

"Las centrales nucleares alemanas cumplen los requisitos de seguridad. De otro modo ya habrían sido desconectadas. La situación en Japón no cambia nada de todo eso", aseveró el presidente de la compañía, Jürgen Großmann.

La policía pudo disolver a los ecologistas congregados en la calle, pero la asamblea general empezó con media hora de retraso. Además, en la sala se siguieron escuchando bien alto las protestas. El discurso de Großmann fue interrumpido frecuentemente por pitidos de activistas y gritos de "desconecten, desconecten" las centrales.

Los accionistas trataron de acallar esas voces y finalmente, los responsables de seguridad sacaron a los activistas de la sala.

Pese a las fuertes protestas, Großmann defendió la estrategia del grupo, aunque se mostró dispuesto a discutirla para lograr una "solución constructiva".

Un portavoz del grupo recalcó que la energía nuclear sólo representa el 15 por ciento del beneficio de RWE y aseguró a los medios que la asamblea fue "tranquila y objetiva" a pesar de las intensas discusiones.

Desde la catástrofe nuclear en Japón, en Alemania, un país de profundas raíces ecologistas, las voces que exigen el fin de la energía atómica no han hecho más que aumentar.

De hecho, la semana pasada un estudio reveló que el próximo canciller alemán surgiría por primera vez de los Verdes si las elecciones se celebraran ahora.

La postura antinuclear del partido ecologista disparó su popularidad tras el desastre en Fukushima. La tendencia hizo que la fuerza obtuviera el mes pasado un excelente resultado en las elecciones regionales de Baden-Württemberg, donde los Verdes se disponen a colocar por primera vez al jefe de gobierno de un estado federado.

En la asamblea de hoy se anunció por otra parte que RWE duplicará el número de mujeres en cargos de dirección hasta 2018. El porcentaje actual se sitúa en el 11 por ciento y ha de subir al 22 por ciento hasta esa fecha.