El Universal
Ahí estaban Porfirio Muñoz Ledo, Santiago Creel, la senadora priísta María de los Angeles Moreno y Jorge González Torres, líder del PVEM.
México, D.F..- Cero y van tres. De nuevo la sociedad saldrá mañana a la calle para exigir lo mismo por lo que ha clamado desde finales del siglo pasado: un rotundo ¡ya basta! contra la delincuencia.

En 11 años, ésta será la tercera movilización convocada por grupos empresariales, organismos civiles y asociaciones vecinales.

Pero a diferencia de la realizada en 2004 y la de mañana, la del 29 de noviembre de 1997, la marcha México Unido contra la Delincuencia -donde se exigió poner fin a la ola de inseguridad que padecía todo el país-, participaron personalidades de la política.

De esa primera movilización surgió como respuesta de las autoridades promesas y discursos, compromisos para "apresurar" la lucha contra la delincuencia y el anuncio de iniciativas y reformas de ley que no tenían plazos ni metas específicas de ejecución.

La inseguridad de esa época coincidía con una de las crisis económicas más severas del país. El robo a transeúnte, a casa-habitación y de auto eran la constante.

El lapso de mayor incremento en la inseguridad en esa década fue de 1994 y 1997; la delincuencia creció 64% en promedio a nivel nacional, señala un informe el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del DF.

"No existe precedente en el país de un incremento de esta magnitud para un periodo tan corto", indica el documento.

Como la de ahora, aquella movilización, que también partió del Angel de la Independencia al Zócalo, fue silenciosa; los organizadores también pidieron a la gente vestir prendas de color blanco y, aunque había líderes de partidos políticos y legisladores mezclados en los contingentes de clase media y alta, se determinó que no habría oradores en el mitin final, para evitar protagonismos.

Ahí estaban Porfirio Muñoz Ledo, Santiago Creel, la senadora priísta María de los Angeles Moreno y Jorge González Torres, líder del PVEM.

Al lado de los políticos marcharon intelectuales como Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, así como hombres de negocios, entre ellos se encontraban Eduardo Bours, que en ese momento era presidente del Consejo Coordinador Empresarial; José Santos Asseo, dirigente de la Canaco, y Antonio del Valle, presidente de la Asociación de Banqueros de México.

Aquella vez, en su calidad de presidente nacional del PAN, Felipe Calderón marchó al lado de su esposa, Margarita Zavala. El entonces líder partidista decía, durante las entrevistas que ofreció en el trayecto, que era necesario aplicar medidas más expeditas en la impartición de justicia, donde la población participara en forma relevante a través de un consejo ciudadano que estuviera conformado por figuras de probada solvencia moral.

En respuesta a aquel ¡ya basta! de la ciudadanía, el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León se comprometía a "apresurar" la lucha contra la delincuencia.

Subrayaba que compartía las inquietudes de los manifestantes "como ciudadano, como miembro de una de tantas familias mexicanas que en los pasados tres años ha sido objeto de repetidos agravios por hechos delictivos y como titular del Ejecutivo federal", se leía en declaraciones del entonces gobernante reproducidas en un comunicado de la Presidencia.

Terminó su sexenio y nada pasó. Y otra marcha vendría....