El jefe de la automotriz alemana Daimler, Dieter Zetsche, criticó hoy fuertemente el apoyo del gobierno en Berlín a la subsidiaria de General Motors (GM) Opel e indicó que su compañía podría expandir sus operaciones de montaje en Estados Unidos.
Zetsche dijo a la prensa en Nueva York que Opel, que tiene gran parte de su producción en Alemania, debería trabajar sola en su reestructuración.

"Ese no debería ser el trabajo del Estado alemán", consideró el ejecutivo.

Estas fueron las declaraciones más fuertes que realizó Zetsche, que en general ha respaldado al apoyo de Berlín a Opel cuando el fabricante austrocanadiense de componentes Magna era el principal candidato para adquirir la mayoría de la automotriz.

GM, que salió de un proceso de bancarrota hace unos meses y ahora su propietario mayoritario es el gobierno estadounidense, decidió entre tanto no vender Opel.

La decisión fue cuestionada por la canciller alemana Angela Merkel, cuyo gobierno ya extendió un crédito puente a GM para mantener a Opel a flote.

Zetsche se quejó asimismo del apoyo estatal mundial a otros rivales y destacó que en los últimos años las automotrices recibieron alrededor de 90.000 millones de euros (133.000 millones de dólares) en subsidios gubernamentales.

"No ha salido nada bueno de esto. Esto sin duda socava cualquier principio de competencia justa", manifestó.

Por otra parte, el ejecutivo aseguró que Daimler decidirá en enero sobre la posibilidad de expandir al exterior las operaciones de montaje para los vehículos Mercedes de clase C. Según, Zetsche, podría considerarse transferir parte de este trabajo a operaciones en Estados Unidos.