Hamburgo.- Científicos alemanes consiguieron probar la existencia de una proteína que permite la transmisión de una familia de un virus HIV de monos a seres humanos y posibilita de esta forma la propagación de la enfermedad del sida.

La adptación de la familia HIV-1-M y su alto nivel de infección se basa, entre otros factores, en la función de la proteína Vpu, señala un estudio de los investigadores de Hamburgo y Ulm publicado en la revista "Cell Host & Microbe".
Hamburgo.- Científicos alemanes consiguieron probar la existencia de una proteína que permite la transmisión de una familia de un virus HIV de monos a seres humanos y posibilita de esta forma la propagación de la enfermedad del sida.

La adptación de la familia HIV-1-M y su alto nivel de infección se basa, entre otros factores, en la función de la proteína Vpu, señala un estudio de los investigadores de Hamburgo y Ulm publicado en la revista "Cell Host & Microbe".

La infección del HIV-1 del ser humano es una de más de 200 zoonosis conocidas, en las cuales un agente patógeno puede traspasar del reino animal a los seres humanos, explicó el investigador Michael Schindler, del Instituto Heinrich-Pette de Hamburgo.

La mayoría de las transmisiones de agentes patógenos al ser humano son rechazadas por los mecanismos de defensa del sistema inmunológico humano. Por ello, el agente patógeno HIV-1, causante del sida, se tuvo que adaptar a ciertas proteínas que impiden que sean liberados nuevos virus.

Los cientifícos sabían ya que la proteína celular teterina representa una barrera importante para la transmisión del HIV-1 al ser humano porque impide la liberación de nuevos virus de las células infectadas.

Para atacar estas barreras, los virus HI de los monos cuentan con la proteína Vpu, que puede desactivar la teterina de las células humanas, fue la conclusión a la que llegaron los científicos.

"Este Vpu neutraliza además con éxito el receptor CD4 y supera así una segunda barrera", dijo Schindler.

Por el contrario, las proteínas Vpu de otras familias HIV-1 no pueden neutralizar la teterina o el receptor CD4. Esto explica por qué sólo la familia HIV-1-M se ha podido propagar a nivel mundial, suponen los expertos alemanes.