Londres.- Lluvias torrenciales sembraron el caos en algunas zonas del norte de Inglaterra, Escocia y Gales, provocando trombas de agua que anegaron calles y derribaron puentes, causando la muerte a un policía.

El agente perdió la vida un día antes de su 45 cumpleaños cuando trataba de desviar a los conductores de un puente que después fue arrastrado por la corriente del agua. El primer ministro Gordon Brown elogió al policía y le calificó de "hombre heroico y valiente". Además garantizó ayuda a los equipos de salvamento.
Londres.- Lluvias torrenciales sembraron el caos en algunas zonas del norte de Inglaterra, Escocia y Gales, provocando trombas de agua que anegaron calles y derribaron puentes, causando la muerte a un policía.

El agente perdió la vida un día antes de su 45 cumpleaños cuando trataba de desviar a los conductores de un puente que después fue arrastrado por la corriente del agua. El primer ministro Gordon Brown elogió al policía y le calificó de "hombre heroico y valiente". Además garantizó ayuda a los equipos de salvamento.

En las últimas 48 horas cayó tanta lluvia como normalmente en un mes. Las comunicaciones ferroviarias así como el suministro eléctrico y de gas quedaron interrumpidos. La localidad de Cockermouth en el noroeste de Inglaterra resultó especialmente afectada por el temporal.

Cientos de personas tuvieron que ser rescatadas de sus viviendas y casas. Un policía de 45 años fue dado por desaparecido después de que en la mañana de hoy un puente resultase destruido por la virulencia de las corrientes de agua.

Los bomberos tuvieron que emplear botes hinchables para circular por las calles inundadas. En algunas zonas de esa localidad el agua alcanzaba los 2,5 metros de altura. Unas 50 personas tuvieron que ser evacuadas con helicópteros.

Muchos no se dieron cuenta del alcance de la catástrofe hasta que se pusieron a salvo en los tejados de sus viviendas inundadas. Pequeños ríos se convirtieron en demoledoras trombas de agua que desbordaron su cauce.

Además, se tuvo que movilizar a soldados para asistir a las personas afectadas. El nivel del agua ascendió en algunos casos tan rápido que las personas no pudieron salvar sus enseres. "Nunca había pasado algo así, el agua ha invadido cada casa de la calle principal", señaló Eric Nicholson de Cockermouth.

"Ha devastado la ciudad", se lamentó Michael Dunn, dueño de un bar. "Cockermout tardará largo tiempo en recuperarse". Entre tanto, el primer ministro Gordon Brown prometió ayuda del gobierno.

Hordas de animales quedaron atrapadas por las trombas. También en algunas partes de Italia, Escocia y Gales se reportaron inundaciones, calles bloqueadas, cortes de electricidad e interrupción de las comunicaciones por tren.

Aunque las lluvias remitieron hoy, se esperan más precipitaciones para el fin de semana.