Buenos Aires, Argentina.- Entidades sociales y políticas reclamaron el martes la aparición con vida de Julio López, un testigo de juicios contra la dictadura (1976-1983), a un año de su secuestro por presuntos agentes de seguridad, en un hecho que desafió la política de derechos humanos del presidente Néstor Kirchner.
"Resulta indispensable, castigo a los culpables!", cantaban a coro millares de manifestantes que avanzaron por calles y avenidas de la capital argentina hasta concentrarse en la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (gobierno), con grandes pancartas de organizaciones políticas y sociales.

El segundo epicentro de los mitines fue la ciudad de La Plata (60 km al sur), en cuya periferia vivía López, un albañil de 77 años que fue visto por última vez el 18 de setiembre de 2006.

López es considerado el primer desaparecido en democracia y todas las pistas apuntan a fuerzas de seguridad residuales del régimen dictatorial que dejó unos 30.000 desaparecidos, según organismos humanitarios.

"Estamos en democracia y mi 'viejo' (padre) está desaparecido. No nos podemos permitir eso como país", advirtió este martes Rubén López, hijo de la víctima, en la puerta de la casa familiar.

El gobierno de Kirchner, por su parte, expresó que "recuperar a López con vida y detener a los autores de su secuestro es un imperativo irrenunciable", según un comunicado de la secretaría de Derechos Humanos.

El organismo oficial consideró que "López ha sido secuestrado y sus autores no podían ser otros que hombres ligados al terrorismo de Estado que asoló al país" en la dictadura.

El Gobierno volvió a atribuir el hecho al intento de amedrentar a testigos de juicios contra los acusados de crímenes de lesa humanidad, procesos que Kirchner impulsó desde que llegó al poder en 2003.

Organismos humanitarios reclamaron también que la Justicia denomine a la causa como "desaparición forzada de persona", la misma que se impuso después de la dictadura.

Bajo el lema "Aparición con vida ya de Julio López", organizaciones humanitarias y sociales reunidas en los opositores 'Encuentro Memoria, Verdad y Justicia' y 'Justicia Ya-La Plata', junto a partidos políticos de izquierda y centroizquierda, organizaron la jornada de lucha en ciudades de todo el país.

Las agrupaciones convocantes responsabilizan al gobierno de Kirchner y a la justicia por la falta de resultados en la investigación, pero la familia de la víctima no lo comparte y se rehusaron a participar de la jornada.

"No hay manera de actuar con 'zonas liberadas', con intervenciones de teléfonos, con meses de seguimiento para secuestrar a Julio, sin la complicidad de las fuerzas represivas actuales", dijo a la AFP Myriam Bregman, abogada de López, que acusa al gobierno de no haber actuado con suficiente celeridad.

Rubén López, en cambio, aseguró: "Nosotros confiamos en la justicia y en el Estado. Sigo confiando en la palabra del señor Presidente que dijo, cuatro meses atrás, que iba a hacer todo lo posible" para que aparezca vivo su padre.

Durante su gestión, Kirchner impulsó la anulación de las leyes de amnistía que habían favorecido a acusados de violaciones de los derechos humanos, y de los indultos que habían beneficiado a jerarcas de la dictadura.

"No puedo determinar quién lo secuestró ni por qué, pero mi 'viejo' no les tuvo miedo como no tuvo miedo de declarar", dijo el hijo de la víctima.

López, un militante peronista que estuvo desaparecido en la dictadura, dio un testimonio clave ante el tribunal que juzgó y condenó a prisión perpetua al ex jefe policial Miguel Etchecolatz, en setiembre de 2006.

Ante el tribunal, López reconoció al ex policía como su torturador y como victimario de otros presos en centros clandestinos de detención de la provincia de Buenos Aires.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, defendió este martes la actuación judicial en el caso López, al sostener que los investigadores "no se han quedado quietos un solo segundo. Se han hecho cientos de allanamientos".