Un menonita, que movilizó a su comunidad en el norte de México para lograr la liberación de un hermano secuestrado, fue muerto el martes junto con un vecino por supuestos miembros de una banda narcotraficante, dijo un legislador local.
Activistas contra el crimen en el país dijeron que la muerte de Benjamin LeBaron, ciudadano estadounidense, en el norte del estado de Chihuahua, es el primer asesinato de un menonita por denunciar un hecho delictivo.

``Amenazas sí (había), pero asesinatos no ha habido'', dijo María Elena Morera, ex directora de México Unido contra la Delincuencia, una organización civil. Morera ha desestimado desde hace tiempo las amenazas contra su organización, al considerarlas poco serias, pero destacó que ``el crimen organizado ha ido escalando en todos los sentidos''.

María Isabel Miranda, activista cuyo trabajo privado de investigación llevó a la captura de varios sospechosos de la muerte de su hijo, secuestrado en el 2005, dijo que la muerte de LeBaron sienta un macabro precedente.

``Es muy, muy grave, porque esto habla de alguna manera que nos quieren callar a la sociedad y los activistas para que no sigamos haciendo conciencia en la autoridad y en la sociedad'', dijo Miranda, cuyo vehículo fue baleado por un grupo de asaltantes en el 2008. ``El mensaje es eso, 'si ustedes siguen hablando, nos vamos a ir contra ustedes'''.

El legislador Víctor Quintana, del estado norteño de Chihuahua que colinda con Estados Unidos, dijo que LeBaron y Luis Widmar fueron sacados por la fuerza de la casa del primero en la madrugada del martes por varios hombres armados con ropa camufladas.

Más tarde aparecieron muertos a tiros en una carretera aledaña a la localidad chihuahuense de Galeana, que está cerca de la vivienda de LeBaron.

En la procuraduría de justicia del estado de Chihuahua se confirmaron las muertes. Quintana y uno de los parientes de LeBaron dijeron a una radio local que los homicidios fueron al parecer una represalia por la participación de LeBaron en las protestas de mayo para exigir la liberación de su hermano que había sido secuestrado.

Eric, de 19 años, fue dejado luego en libertad. El secuestro extorsivo prolifera en diversas zonas de México a pesar de las medidas anunciadas por las autoridades para contenerlo. Numerosos policías y otros funcionarios han sido detenidos en relación con secuestros.

Los presuntos homicidas dejaron en la casa de LeBaron un mensaje que decía ``Para los LeBaron, quienes no creían, y ahora creen, por los 25 detenidos en Nicolás Bravo''.

El contenido es similar a los mensajes intimidatorios que sicarios del narcotráfico han dejado en Chihuahua y otras partes del país.

En junio, la policía y el ejército detuvieron a 25 presuntos sicarios del cartel de las drogas del estado de Sinaloa en la localidad chihuahuense de Nicolás Bravo, cerca de donde fueron cometidos los homicidios el martes.

La comunidad menonita en Chihuahua data de la década de 1920, cuando unos 9.000 miembros llegaron al norte de México para preservar su forma de vida basada en la agricultura y la cultura pacifista.