El Universal
Las top crean con éxito sus propias líneas de ropa, asunto que enoja a los creativos con trayectoria
Así como la británica Kate Moss, quien mantiene una exitosa colaboración con la cadena de tiendas Topshop, otras modelos buscan reproducir el estilo que las caracteriza a través de sus propias líneas de ropa.

Aunque no cuentan con la aprobación de la crítica especializada, sus diseños se perfilan como geniales conceptos que resaltan en la industria de la moda.

Actualmente, bellezas como Erin Wasson -imagen de Maybelline-, la también actriz Amber Valletta y Jessica Stam, consentida de marcas como Christian Dior, se encuentran en el proceso de diseñar colecciones especiales.

Pero estas últimas, a diferencia de las firmas de lujo, están destinadas a un sector menos elitista, específicamente a las jóvenes de entre 15 y 30 años de edad.

Sin embargo, las habilidades "creativas" de estas estrellas de pasarela están siendo cuestionadas por los expertos.

Algunos de ellos argumentan que las famosas modelos no conocen nada acerca de diseñar una colección y que sólo se centran en la imitación de las mismas prendas que utilizan en el día a día.

Hussein Chalayan, modisto reconocido por introducir aspectos tecnológicos en sus creaciones, se ha mostrado en contra de este boom de modelos-diseñadoras. Recientemente, el originario de Turquía comentó al diario Women's Wear Daily que "esta tendencia demerita la labor de un verdadero creativo".

Chalayan dijo: "Si tienes un fuerte sentido del estilo y la gente aspira a ser como tú, lo entiendo. Pero si sólo lo haces porque piensas en ti como una marca y no cuentas con el entrenamiento necesario y, además, no conoces las técnicas de diseño, sólo estás burlándote de la trayectoria y esfuerzo de un modisto".

Kate Moss ha sido uno de los personajes más criticados por Hussein, quien osó decírselo en su propia cara. El diseñador chipriota tuvo un encuentro con la modelo en donde le reclamó el que no había trabajado lo suficiente para lanzar una línea de ropa que valiera la pena.

Al respecto, Kate sólo argumentó que "estaba tratando de hacer algo sencillo, nada serio", pero esa parece ser la verdadera encrucijada. No es ningún secreto que la ropa de Topshop creada por la inglesa es una copia de su propio armario, entonces ¿Chalayan tiene razón y las modelos no deberían catalogarse como diseñadoras? Tal vez. Sin embargo, la moda es un negocio y esta alternativa ha demostrado ser muy lucrativa.

 

La nueva Moss

Erin Wasson es una obligada dentro de los desfiles más sofisticados -Armani, Chanel y Gucci-; no obstante, esta nativa de Texas predica un estilo totalmente alejado del lujo de las grandes firmas.

Wasson es amante del look desgarbado con toques bohemios y entre sus prendas favoritas se encuentran los shorts viejos de mezclilla, los chalecos deslavados, las botas industriales y las camisetas rotas. ¿Suena familiar? Por supuesto. Erin es la responsable de traer de vuelta el movimiento grunge dentro del ámbito fashionista y de que miles de jovencitas -sobre todo en el mundo de los blogs- estén imitándola.

Tal acontecimiento no pasó desapercibido para la marca RVCA, dedicada a fabricar ropa para surfistas y skaters. Dicha compañía pidió a la chica de portada, de 27 años, que realizara una pequeña colección para primavera-verano 2009. Erin decidió reproducir su propia imagen y la colaboración se convirtió en un éxito rotundo. Finalmente, las mujeres que tanto admiraban su estilo podrían conseguirlo a precios accesibles.

Ahora la musa del diseñador Alexander Wang se prepara para presentar su desfile dentro de la Semana de la Moda de Nueva York, el cual contará con una instalación multimedia y una banda de rock que tocará en vivo.

"Lo cool se puede dar en cualquier lado. Es un estado mental y la esencia de la marca. Crear es mi meta", dijo Erin al rotativo The Daily Beast y aunque nadie cuestiona lo cool de su personalidad, eso de "crear" aún tiene que demostrarlo.

 

Pisando los talones

Amber Valletta y Jessica Stam son otras dos rubias que despiertan los suspiros de los y las amantes de la moda gracias a su forma de vestir. Una mezcla entre sofisticación y rebeldía que resulta atractiva a la vista, aunque no innovadora.

Pero, si de lo que se trata es de encontrar nuevos caminos que ayuden a las grandes empresas de moda a superar los tiempos de recesión económica, ¿acaso importa la originalidad?

A diferencia de las celebridades, quienes también se consideran "diseñadoras" -Lauren Conrad, Hilary Duff, Jennifer Lopez, Paris Hilton, entre otras-, las modelos no venden un nombre, ellas ofrecen un estilismo prefabricado que acerca a las consumidoras con el mundo de la moda que añoran.

Las chicas no quieren comprar unos leggings que las hagan lucir como Lindsay Lohan -sinónimo de exceso y mal gusto-, sino una blusa igual a la que Jessica Stam -musa de Marc Jacobs- utilizó al salir del desfile de Balmain.

Por lo tanto, no es de sorprender que la marca Rag&Bone, favorita de las gemelas Olsen, busque a Stam para colaborar en el diseño de su colección de primavera-verano 2010; sin embargo, aunque Jessica afirma que sólo está ayudando a los creativos de la firma -Marcus Wainwright y David Neville-, las malas lenguas aseguran que suplantará a Neville cuando éste se tome un periodo sabático para dedicarse a la paternidad.

Por otro lado, Amber Valletta está trabajando para la compañía Monrow en la creación de una línea de prendas básicas -playeras, vestidos de día, blazers y demás piezas que abundan en cualquier almacén- que será presentada en noviembre y cuyos precios oscilarán entre los 65 y 80 dólares (850 pesos y mil pesos).

"No estoy interesada en hacer ropa que no sea accesible", comentó la actriz quien ha participado en películas como Hitch y quien por lo visto tampoco está interesada en marcar una diferencia dentro de la industria.

Finalmente, estas modelos están atadas a un estilo que de no evolucionar, estará condenado a olvidarse en cuanto surja una nueva tendencia.