Londres. Inglaterra.- Mientras unas seducían a James Bond saliendo del agua en ajustados bikinis, otra lo intentaba esperándolo en la oficina pulcramente ataviada.
Miss Moneypenny coqueteó con el agente 007 en buena parte de sus películas, incluso aunque el siempre apuesto espía no se interesara jamás en ella. La actriz Lois Maxwell murió el sábado en un hospital en las cercanías de Perth, Australia, a la edad de 80 años. Para los seguidores de Bond constituía un verdadero icono de la saga.

Canadiense de nacimiento, Maxwell bordó uno de los papeles de reparto más famosos de la historia del cine tras representar a la secretaria de M, jefe del servicio secreto, en 14 películas del agente 007. Roger Moore, un célebre Bond y estrecho amigo de la actriz, dijo a la cadena BBC que su muerte era un "shock". "Era un reparto sensacional, absolutamente perfecto", dijo Moore, valorando el trabajo de la secretaria en las películas de Bond como "un gran aporte". Enferma de cáncer, Maxwell se había mudado a la casa de su hijo en Australia.

La actriz se estrenó en 1962, junto a Sean Connery, en la primera película de Bond, "007 contra el Doctor No". Maxwell repitió su papel más que ningún otro actor de los que encarnaron al propio 007. A pesar de su estricta vestimenta, que contrastaba con la de las sexys "chicas Bond", sus diálogos con "James" son legendarios.

En 1985 Maxwell fue reemplazada, para su gran decepción, por Caroline Bliss, de 26 años. "Fue una verdadera vergüenza que no la mantuvieran en las películas de Timothy Dalton, cuando yo dejé de ser Bond", dijo Moore.

Maxwell nació en 1927 en Canadá. Ya de niña comenzó su carrera en la radio contra el deseo de sus padres. A los 15 años se mudó a Gran Bretaña junto con la compañía de entretenimiento del Ejército canadiense. Más tarde ingresó en la célebre Royal Academy of Dramatic Art, donde conoció a Moore.

Después de obtener el premio revelación en los Golden Globe Award, la actriz se trasladó a Hollywood y participó en seis producciones.

Pasó por Italia y terminó por regresar a Inglaterra y a Canadá. En su último papel acompañó a Jeremy Irons y Jason Priestley en el thriller "El cuarto ángel".

En el momento de su muerte, la actriz, que durante mucho tiempo se desempeñó como columnista en el diario "Toronto Sun", trabajaba en su autobiografía.