Bruselas, Bélgica.- Una mujer congoleña de 31 años, embarazada de 26 semanas, dio hoy a luz a una niña en un avión proveniente de Kinshasa que se dirigía al aeropuerto de Bruselas.
La parturienta fue asistida por los auxiliares de vuelo y dos médicos que viajaban por casualidad en el mismo avión, según informó la agencia Belga.

En el momento en el que el avión sobrevolaba el Sahara, la mujer comenzó a sentir molestias y dolores en la espalda, que rápidamente fueron reconocidas por los médicos como indicios del principio del parto.

Como el avión no podía desviarse a un aeropuerto cercano, los auxiliares de vuelo extendieron mantas en la cocina de la parte trasera del aparato, pusieron a hervir agua y recolectaron cajas con material para los primeros auxilios.

El parto transcurrió sin complicaciones y la mujer trajo al mundo una niña, a la que llamó Daniëlla, en homenaje a la copilota del avión, de la compañía belga Brussels Airlines.

La copilota fue uno de los dos testigos que firmó el acta de nacimiento que el avión llevaba a bordo como es obligatorio.

En virtud del acta de nacimiento, que después del aterrizaje fue entregado a las autoridades belgas, Daniëlla nació en territorio belga.

Madre e hija fueron enseguida trasladadas a un hospital de Bruselas después del aterrizaje y ambas se encuentran bien.

La mujer portaba un certificado médico que acreditaba que sólo llevaba 26 semanas de embarazo.

Sin embargo, un portavoz de Brussels Airlines puso en duda la solvencia de ese certificado, ya que los médicos que asistieron al parto tenían la impresión de que Daniëlla tenía más tiempo de gestación.