Una de las amigas íntimas del tenor italiano Luciano Pavarotti, Lidia La Marca, ha asegurado que antes de morir el cantante le confesó que su esposa, Nicoletta Mantovani, le "atormentaba", le había aislado y que "o se suicidaba o se separaba" de su segunda mujer.
Roma, Italia.- "Estoy muy mal. En estos últimos años Nicoletta me está atormentando, me hace vivir solo, estoy aislado, mis amigos no me vienen a ver, habla mal de mis hijas y me rodea de personas que no me gustan", confesó Pavarotti a su amiga, una ginecóloga muy conocida en Italia, según relata ella misma en una entrevista publicada hoy por el diario "La Stampa".

Según La Marca -esposa de Leone Magiera, el músico y amigo con quien Pavarotti trabajó más y compartió escenario en más de mil ocasiones- el tenor le hizo esas confesiones el pasado 16 de agosto, cuando fueron a visitarle al Policlínico de Módena (norte de Italia), donde estaba ingresado desde el día 8 de ese mismo mes.

La entrevistada, que se presenta como "amiga íntima (de Pavarotti) desde hace treinta años", explicó que estaba en el hospital con su marido, su hija Eloisa, Nicoletta y la pequeña hija del tenor, Alice, cuando el cantante pidió a todos que salieran de la habitación y sólo se quedara ella, con la que quería hablar a solas.

"Nicoletta se puso blanca", subrayó La Marca, que añadió que estuvieron hablando durante veinte minutos en los que el tenor "se desahogó como un niño".

"Siempre piensa en el dinero (en referencia a Nicoletta), llega con documentos que me hace firmar. Me amenaza con no dejar ver a Alice y me monta escenas", confesó el tenor a su amiga, según cuenta esta.