"La misión común que nos une es la construcción de una sociedad más libre, pacífica y solidaria", dijo Benedicto XVI durante un discurso a su llegada, en el que animó a la gente a continuar el camino de la paz y la reconstrucción tras una larga guerra.
Yaundé, Angola.- El papa Benedicto XVI llegó hoy a Angola, en la segunda y última etapa de su primera gira pastoral por Africa, de seis días de duración, donde exigió a la rica nación petrolera que no olvide a sus pobres y pidió una mayor participación civil en la reconstrucción tras la guerra.

El pontífice, de 81 años, fue recibido en el aeropuerto internacional de Luanda por el presidente José Eduardo Dos Santos y su esposa, así como por obispos católicos locales, ante una multitud de jóvenes que celebraban su presencia.

"La misión común que nos une es la construcción de una sociedad más libre, pacífica y solidaria", dijo durante un discurso a su llegada, en el que animó a la gente a continuar el camino de la paz y la reconstrucción tras una larga guerra.

"Les recuerdo que yo vengo de un país en el que la paz y la hermandad es un bien preciado y caro, sobre todo para los que, como yo, conocen la guerra y la separación de familias de la misma nación como resultado de ideologías inhumanas y destructoras".

Por eso, el Papa quiere llevar un mensaje de paz y reconciliación, aseguró, a un país donde más de la mitad de la población es católica y donde siete años después de culminar una devastadora guerra civil que se cobró más de 500.000 muertos, las infraestructuras continúan en mal estado y muchas carreteras siguen siendo intransitables por la presencia de minas antipersona.

El diálogo es la única forma de superar todos los conflictos y las tensiones, dijo el líder de la iglesia católica. Los angoleños deben construir la paz y el entendimiento mutuo, y con ello reforzar un futuro pacífico en solidaridad en todo el continente africano. "No cedan a la ley del más fuerte", pidió el Papa, que pidió el reconocimiento de los derechos de los pobres.

"No puedo olvidarse al gran número de angoleños que vive bajo la línea de la absoluta pobreza", exigió Benedicto. Angola se encuentra entre los exportadores de petróleo más importantes del continente negro, pero es uno de los países más pobres del mundo. La mayoría de los alrededor de 12,5 millones de habitantes del país vive con menos de un dólar al día.

El pontífice tiene previsto reunirse esta tarde con políticos y diplomáticos y hablar ante los obispos de Angola, el primer país del Africa subsahariana en ser evangelizado hace 500 años, como destacó el Papa.

El punto culminante de su visita al país será una misa con la tradicional oración del Angelus, que se celebrará el domingo. Se espera que el Jefe de la Iglesia Católica se pronuncie acerca del futuro del continente negro, tradicionalmente sacudido por conflictos y guerras, en la actual coyuntura de crisis mundial.

El Papa llegó a Angola procedente de Camerún, donde finalizó su viaje deseando a la Iglesia del continente africano un tiempo de renovación también para el trabajo misionero. Benedicto instó a los cameruneses a "aportar reconciliación, curación y paz a la comunidad y sociedad" y a luchar en contra de la injusticia, la pobreza y el hambre.